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LA RESPONSABILIDAD DEL SUJETO DEL INCONSCIENTE EN EL PSICOANALISIS
Una cuestión tópica, una cuestión ética
Víctor Iunger
Buenos Aires, 2004

«…Claro que puede uno sorprenderse de la extensión de lo que es accesible a la conciencia de sí a condición de que se haya aprehendido por otros caminos…» (J. Lacan. «La subversión del sujeto»)
Al arribar al final del capítulo VII de «La interpretación de los sueños», luego de haber expuesto en forma exhaustiva su primera tópica, abruptamente Freud se pregunta por la responsabilidad moral del sujeto por el contenido de sus sueños. Se responde: «no me siento autorizado para responder a estas preguntas». Sin embargo, con un golpe de timón genial de esos a los que nos ha acostumbrado en su extensa obra, comienza a responder diciendo: «Opino, simplemente, que se ha equivocado el emperador romano que hizo ejecutar a uno de sus súbditos porque éste había soñado que le daba muerte».
Explayándose, agrega que primero debiera haberse preocupado por el significado de este  sueño, que probablemente no fuera el que parecía y aún, si el significado fuera ese deseo criminal de lesa majestad, cabría atender al dicho de Platón, a saber «el virtuoso se contenta con soñar lo que el malvado hace realmente.»
Agrega, luego de decir que opina que «lo mejor es dejar en libertad a los sueños», que no sabe si a los deseos inconscientes hay que reconocerles realidad, para aclarar enseguida que aún «frente a los deseos inconscientes en su expresión última y más verdadera es preciso aclarar que la realidad psíquica es una forma particular de
existencia que no debe confundirse con la realidad material. Pero con un nuevo golpe de timón que conduce en dirección opuesta a la presentada en el apólogo del emperador romano, concluye diciendo: «No parece entonces justificado que los hombres se muestren renuentes a tomar sobre sí la responsabilidad por el carácter inmoral de sus sueños…».
Freud nos plantea una aporía (paradoja) donde por un lado plantea que no se justifica responsabilizarse por el deseo inconsciente, para decir inmediatamente que no se justifica no responsabilizarse por el contenido inconsciente, disolviendo la aporía al plantear que el deseo inconsciente -leemos allí que de eso se trata- implica una realidad diferente, la realidad psíquica, diferente de aquella que llevaría a la plena responsabilidad por el deseo y sus consecuencias… 
¿Pero cuál sería esa realidad por la cual uno sí debería responsabilizarse? 
Freud contesta a esta pregunta algunas frases después diciendo que el hombre debe responsabilizarse por sus obras. Hoy en día diríamos, se trata de la responsabilidad ética del sujeto por su acto.
Inmediatamente nos vemos llevados a preguntarnos qué tiene que ver esta abrupta y sorpresiva entrada en el terreno de la responsabilidad moral por el sueño y a través de él por el deseo inconsciente, después de haber despejado la diferencia entre el proceso primario y proceso secundario y haber intentado dar cuenta de lo inconsciente y la conciencia. 
Precisamente «Lo inconsciente y la consciencia. La realidad» es el título de este ultimo apartado del capítulo VII, en el cual plantea las cuestiones que hoy nos ocupan. No podemos dejar de mencionar aquí otra paradoja en las formulaciones de Freud de su primera tópica. Por un lado tiende a plantear la existencia de un aparato psíquico que puede funcionar con una regulación totalmente prescindente de la intervención de una
instancia consciente. Por otro lado plantea la intervención de la conciencia vinculada a la regulación del proceso secundario, lo cual nos interesa muy particularmente en  este contexto. Es que Freud plantea en «La interpretación de los sueños» dos regulaciones del funcionamiento psíquico por el principio del placer-displacer. Por un lado la regulación automática e inconsciente ejercida como un movimiento puramente cuantitativo y, por el otro, la regulación esencialmente cualitativa del placer-displacer desde la consciencia que opera
como órgano sensorial. proceso en el cual también interviene la función cuantitativa de la sobrecarga de la atención. A su vez las representaciones de palabra aportan por su parte otra dimensión cualitativa propia de la regulación consciente.
Esta regulación permite, a partir de las condiciones económicas del proceso secundario – representación de palabra mediante-, una ductilidad que potencia el poder del proceso de pensamiento al permitir el trato con las representaciones displacenteras. Lo cual permite el trabajo del proceso de pensamiento con ellas, tolerando el displacer que producen y permitiendo no precipitar el funcionamiento psíquico ni a la inmediata descarga de la
satisfacción placentera ni la evitación automática de la representación dolorosa. Es así que esta regulación abre la vía para el juicio como operación que involucra la conciencia y posibilita situar las condiciones de la responsabilidad moral por la que se pregunta Freud.
Henos aquí, entonces, frente a la circunstancia de que Freud, sin explicitarlo, concluye presentándonos la consecuencia ética que se deriva de su construcción metapsicológica, puesto que el sujeto dotado de estas posibilidades operatorias, puede -agregamos: y entonces debe- responsabilizarse tanto del contenido
inconsciente éticamente inaceptable como del aceptable, puesto que  lo que cuenta es el resultado del procesamiento de su deseo, alcanzando la condición de la obra. Diríamos llevando la cuestión al límite con Lacan, el deseo que adviene a la jerarquía del acto.
Habiendo atravesado las diferentes instancias formalizadas por la tópica freudiana el deseo inconsciente adviene a la jerarquía del acto. y el sujeto es, al mismo tiempo «libre -como decía la recordada Lucy de R en su último encuentro con Freud- de pensar y sentir en su interior lo que quiera» Al fin de cuentas, aquello decisivo para la valoración final de la condición ética del sujeto son sus actos, o sus obras como decía Freud.
Resumiendo, destacamos el hecho de que a pesar de la devaluación que el descubrimiento del inconsciente pareciera haber propuesto para la instancia consciente -devaluación en la que muchas veces nos entrampamos en nuestras posiciones los psicoanalistas-, debemos concluir sin temor a equivocarnos, que esta devaluación es un error de apreciación. Porque no se trata de que la consciencia no exista ni opere, sino de ubicarla en el lugar que le
corresponde luego del descubrimiento del inconsciente, que en los términos de Freud estaría bien definido por la frase: el núcleo de nuestro ser es el deseo inconsciente. Lo cual no elimina la conciencia pero sí la ubica en otro estatuto. Y de ello se ha ocupado Freud en los diversos capítulos de su metapsicología.
Es decir, si el descubrimiento freudiano implicó la caída del cogito cartesiano entendido como identificación del sujeto con el yo como ser consciente transparente a sí mismo, fundado en su pensamiento, Freud se ocupó de volver a situar la función de la conciencia en la operatoria psíquica y lo accesible a ella luego de situar la esencia
radicalmente inconsciente del psiquismo.
Es de particular interés para nuestro comentario sobre estas consecuencias éticas de la tópica freudiana, un destino pulsional que Freud desliza en su texto al pasar, sin mencionarlo como tal, en el comienzo de su articulo «La represión». 
En el primer parágrafo de este trabajo Freud nos propone un quinto destino pulsional agregado a los cuatro que ya había propuesto en su trabajo sobre Las pulsiones y sus vicisitudes. A saber: transformación en lo contrario, vuelta sobre sí mismo, sublimación y represión.
Vale la pena recordar el párrafo de «La represión» del que nos ocupamos. Dice así: «Puede ser el destino de una moción pulsional chocar con resistencias que quieran hacerla inoperante. Bajo condiciones a cuyo estudio más atento pasaremos enseguida, entra entonces en el estado de la represión. Si se tratase del efecto de un estímulo exterior, es evidente que la huida sería el medio apropiado. En el caso de la pulsión, de nada vale la
huida, pues el yo no puede escapar de sí mismo. Más tarde, en algún momento, se encontrará en la desestimación por el juicio -urteilverwerfung- (juicio adverso) -(verurteilung)- un buen recurso contra la moción pulsional. Una etapa previa al juicio adverso, una cosa intermedia entre la huida y el juicio adverso, es la represión cuyo concepto no podía establecerse en el período anterior a los estudios psicoanalíticos…»
Presumimos, con el fundamento que la eficacia del psicoanálisis nos brinda, que este buen recurso, como dice Freud, contra la moción pulsional, es la consecuencia de la labor analítica, ya que en términos freudianos, es básicamente en el análisis que se da el levantamiento de la represión. Represión que constituye, según el texto citado, la etapa previa del juicio adverso, o desestimación por el juicio, y cuyo levantamiento -deducimos- es
condición para el mismo. Consecuentemente esta desestimación por el juicio (urteilverwerfung) o, agregaríamos
nosotros, la aceptación por el juicio (urteilbejahung) ofrecerían un nuevo destino pulsional que enumeramos como quinto, haciendo de relevo a la represión que ha cesado su operación al ser levantada. Destino de la pulsión que se define por un decir que no o que sí a la satisfacción de la moción pulsional.
No podemos dejar de considerar a partir de la incidencia de las consideraciones tópicas expuestas sobre la lectura misma que hacemos del concepto de juicio en este contexto (urteil), la intervención de la conciencia en la operación de este juicio. En el seminario de La ética, Lacan subraya el compromiso del acto en la definición
misma de la operación analítica.
Dice allí que: «si hay una ética del psicoanálisis…, es en la medida que, de alguna manera, por mínima que sea, el análisis aporta algo que se plantea como medida de nuestra acción…».
Inmediatamente antes subraya que «La ética consiste esencialmente…en un juicio sobre nuestra acción,… en la medida en que la acción implicada en ella también entrañe…un juicio, incluso implícito. La presencia del juicio de los dos lados es esencial a la estructura…». Si entendemos, siguiendo esta línea propuesta por Freud y continuada por Lacan, que la dimensión del análisis no termina con el mero valor simbólico del trabajo analítico con la
palabra, sino que en su definición misma se halla en juego la dimensión del acto y el juicio
que le es inherente, no podemos dejar de concluir que la dimensión ética del psicoanálisis implica la intervención del juicio y por lo tanto de la conciencia. Llevando las cosas al límite, en la operación analítica, o más lejos aún, en la operación del hablante siempre está en juego el destino de la moción pulsional. Y si este quinto destino
pulsional opera allí donde rige la dimensión de la represión-vuelta de lo reprimido, podemos también conjeturar que este destino de la moción pulsional podría jugarse por fuera del ámbito de la represión. Sería necesario para poder sostener esta conjetura, abrir la investigación que corrobore clínicamente este hecho, y determinar las condiciones teóricas en que ello podría sostenerse.
La primera de estas condiciones teóricas que podemos suponer es la que exige la presencia de la función del significante en ese sujeto. La segunda (complementaria de la otra) es posible suponer que la eficacia simbólica en
relación a una trama significante pueda extenderse desde allí hacia una moción pulsional respecto de la cual la función significante no funciona y, por lo tanto, donde la moción pulsional se juega por fuera de la represión-vuelta de lo reprimido. Recordemos en este punto que hay tres destinos pulsionales que se juegan por fuera de la represión, con el particular estatuto que allí tiene la sublimación.
Llegados a este punto deseamos puntualizar otra consideración: no es lo mismo el rechazo por el juicio que ocurre sin la intervención de un análisis, que el que surge como consecuencia del mismo, que se encuentra en el eje de este trabajo. Es decir, que, suponiendo una operatividad de la conciencia sin que alguien pase por el
análisis, -cosa que el sentido común nos lleva a considerar probable- postulamos una operatividad de la consciencia potenciada, cuando no facilitada y promovida por el trabajo del inconsciente sobre la dimensión pulsional. 
Retomando la cuestión que Freud nos plantea al hablar sobre la responsabilidad moral sobre los sueños, que ahora preferiríamos reformular como responsabilidad ética del sujeto en relación a su deseo inconsciente y a su acto, cabe pensar que ella es inmanente a la operación misma de la cura.
Entendemos esa responsabilidad del sujeto ejercida vez a vez, cada vez, por el hacerse cargo de su decir y de sus dichos. «Que se diga queda olvidado detrás de lo  que se dice en lo que se escucha», pero agregamos, «lo que se dice» tiene consecuencias, de las que el olvido del decir no permite sustraerse, y la escucha no  exime de la responsabilidad al sujeto de ese decir. 
Así quede reducida esa responsabilidad a la mínima de hacerse cargo de la producción del dicho por el decir del sujeto, como a la que se asume en relación al acto que desde allí se causa.
Desde la situación del síntoma como un decir explícito o implícito del sujeto en relación a su particular posicionamiento en la relación entre el saber y el goce que le conciernen hasta lo que resulta de su resolución en los paradigmas del acto analítico. Llevando las cosas al límite, se trata de la cura entendida como una responsabilización del sujeto desde el comienzo mismo de su análisis, desde la versión inicial de su demanda, en
las sucesivas reformulaciones del decir inconsciente, sintomático por excelencia, hasta las
vicisitudes del fin del análisis – se defina éste como se defina: atravesamiento del fantasma, destitución subjetiva, desser, saber hacer allí, barradura del Otro, identificarse al sinthome etc.
Dicho de otra manera, en cada tramo de la cura ella puede definirse por la responsabilización diferenciada, seguramente modulada por los tiempos del análisis, en relación a los dichos del inconsciente y los avatares de lo que de ellos se sustrae como goce.
Citemos a Freud: «Hacer consciente lo inconsciente», «Wo es war soll ich werden», fórmulas freudianas que resumen el devenir de la cura. Para la primera fórmula diremos: una conciencia no sin inconsciente. Para la segunda, «Wo es war soll ich werden», «Donde ello (eso) era yo debo advenir», se tratará de un advenimiento del sujeto como je no sin ello, el  ich freudiano allí donde eso era, pero no sin eso ya sea que se lea esta fórmula como «allí donde ello era» ó «allí donde el objeto era», un advenimiento del je no sin el objeto, más aún, el advenimiento del sujeto se produce en acto en el punto mismo de la caída del objeto. En el punto mismo en que un borde hecho letra cierne el agujero de la falta en ser que constituye al sujeto por la caída misma de ese objeto. Caída que deja al sujeto en un estatuto de sujeto no sin objeto. El análisis es una práctica que apunta a la subjetividad, pero
ello no ocurre sin pasar por el objeto.
Es así que, retomando la clásica oposición lacaniana entre cura y terapéutica, el avance de  la cura, desde ya no terapéutica en tanto no se trata del retorno a ningún estado primero, no obstante eficaz en cuanto a que, finalmente se trata se sentirse mejor -como Lacan lo señala en L’insu- tiene que ver en que el síntoma se transforma, o incluso, se disuelve como efecto de la responsabilización del sujeto en cuestión como consecuencia del devenir del análisis. Esto ocurre en la medida en que, vez a vez, desde el comienzo hasta el final del análisis, con la modulación propia de cada tiempo, por la vía del advertimiento por el juicio, este sujeto se
hace responsable de su decir cada vez que este decirse produce. Ello no ocurre espontáneamente. El analizante tiende por estructura a responsabilizar al Otro por su síntoma, a responsabilizar al Otro por su decir. La operación analítica apunta a deshacer las coartadas a través de las cuales esto se produce y a exigir al Sujeto su
responsabilidad por lo que dice. A esta responsabilización no es ajena ni la operación del saber significante que por la vía de la demostración deslinda la función de la verdad, ni la operación de mostración del sentido sexual que localiza su lugar en relación a lo real. 
No coincido en absoluto con quienes sostienen que la vía interpretativa y significante como tal infinitiza el análisis. Ello solo ocurre cuando se la separa el decir del acto y sus consecuencias. En ello es la consecuencia de una implícita no responsabilización del sujeto por su decir inconciente. congruente con el colmamiento de goce que acompaña metonimizando al decir inconciente, obstruyendo el corte, a veces desde el despliegue
mismo del saber como goce, en tanto goce del saber. Es allí que la idea del contraanálisis que Lacan propone en L’insu, toma su función como operación de corte del recubrimiento de los otros registros por lo simbólico que resulta de una práctica como la antedicha. Ocurre, vez a vez, a través de esta asunción de la responsabilidad del sujeto, de un reposicionamiento del mismo en relación a la articulación entre el saber y el goce.
La verdad adviene al mínimo en tanto esta responsabilidad por el decir y por el acto se produce. Y al máximo cuando el saber ocupa su lugar, es decir, el de la verdad. 
Ninguna objeción sería aceptable en este punto bajo el pretexto de que tal responsabilización sería una apelación a la voluntad del sujeto. Por un lado, está pendiente desde esta perspectiva la definición misma de lo que sería la
voluntad desde la perspectiva del psicoanálisis, ya que la que la liga clásicamente a la conciencia, en el sentido clásico del término, no viene al caso. Tampoco viene al caso la difundida posición, muchas veces inadvertida, que por no advertir este papel de la responsabilidad del sujeto por su acto y por su decir inconsciente «para no caer en el voluntarismo», espera que, algún día, seguramente postergable al infinito, el inconsciente se haga responsable de sí mismo o de producir el acto. Dimensión de responsabilidad que le es ajena, puesto que no es del
inconsciente como tal que el acto deba esperarse, aún cuando su operación sea  pertinente a su producción.
Podemos pensar que si la dirección de la cura se produce en relación a esta responsabilidad y que ésta se produce paso a paso a su tiempo en el análisis, es precisamente la ausencia o falencia de esta responsabilización o, si se quiere, la desresponsabilización del sujeto en nombre de su inconsciente, del Edipo o del Otro,
lo que se cristaliza en el tiempo como reacción terapéutica negativa. La Reacción Terapéutica negativa no es sino la inercia de la insistencia del decir del síntoma cuando los dichos del inconsciente se vacían de verdad a fuerza de no tener consecuencias en el terreno de la responsabilidad.
En contrapartida, y para concluir diremos: la cura comienza y a la vez concluye cuando por primera vez, cada vez ante un decir del inconsciente el sujeto se hace responsable de su dicho y como consecuencia adviene responsable de sus consecuencias y de su acto.
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Aplicaciones en Educación y Aprendizaje por Seymour y O’cconnor
Aprender, desaprender y reaprender

Aunque de una manera consciente sólo seamos capaces de tomar una cantidad muy pequeña de la información que nos ofrece el mundo, advertimos y respondemos a una cantidad mucho mayor sin darnos cuenta.
Nuestra parte consciente es muy limitada y parece ser capaz de seguir un máximo de siete variables o trozos de información al mismo tiempo. Esta idea fue esbozada por el psicólogo estadounidense George Miller en
1956 en un artículo clásico titulado The Magic Number Seven, Plus or Minus Two (El número mágico “siete”, más o menos dos). Estos trozos de información no tienen un tamaño fijo, y pueden consistir en cualquier cosa,
desde conducir un coche hasta mirar por el espejo retrovisor. Una forma de aprender es mediante el dominio consciente de pequeños trozos de comportamiento que, combinándolos en cadenas más y más largas, se
convierten en habituales e inconscientes. Construimos hábitos y así nos liberamos para poder advertir otras cosas.
De modo que nuestra parte consciente está limitada a siete, más o menos dos, trozos de información, ya sea del mundo interior de nuestros pensamientos o del mundo exterior. Nuestro inconsciente, por el contrario, lo
constituyen todos los procesos vitales de nuestro cuerpo, todo lo que hemos aprendido, nuestras experiencias pasadas, y todo lo que podríamos advertir en el momento presente, aunque no lo hagamos. El inconsciente es más
listo, es al menos el doble de rápido, que el consciente. La idea de ser capaz de entender un mundo infinitamente complejo con una parte consciente que sólo puede abarcar siete trozos de información a la vez es, por supuesto,
ridícula. 
La noción de consciente e inconsciente es fundamental en este modelo de cómo aprendemos. En la PNL, una cosa es consciente, cuando nos damos cuenta de ella en el momento presente, como esta frase lo es ahora. Una
cosa será inconsciente cuando no nos enteramos de ella en el momento presente. Los sonidos de fondo que usted pueda oír ahora, permanecían probablemente inconscientes hasta que leyó esta frase. La memoria de su
primera visión de la nieve está probablemente fuera del alcance de su conocimiento consciente. Si usted ha ayudado alguna vez a un niño a aprender a andar en bicicleta, habrá advertido lo inconsciente que esta
habilidad se ha vuelto en usted. El proceso de transformación de su última comida en pelo y uñas permanecerá, con toda probabilidad, inconsciente para siempre. Vivimos en una cultura que cree que la mayor parte de todo lo
que hacemos lo hacemos de forma consciente y, sin embargo, la mayor parte de lo que hacemos, y lo que hacemos mejor, lo hacemos de forma inconsciente.
El punto de vista tradicional sobre aprendizaje, sostiene que aprender algo se divide en cuatro etapas. Primero está la incompetencia inconsciente; usted no solamente no sabe hacer algo, sino que no sabe que no sabe. Por ejemplo, si nunca ha conducido un coche, usted no tiene idea de lo que es.
Así que usted empieza a aprender. Muy pronto descubre sus limitaciones; ha recibido unas clases y se fija de forma consciente en todos los instrumentos, en el volante, en coordinar el embrague y en mirar la carretera. Requiere toda su atención; todavía no es usted competente y se mantiene en las calles secundarias. Esta es la etapa de incompetencia consciente, cuando fuerza las marchas, no domina el volante y da sustos de muerte a los ciclistas. Aunque esta etapa es muy incómoda (especialmente para los ciclistas), es el  momento en que más se aprende. Esto le lleva a la etapa de competencia consciente. Usted puede conducir el automóvil, pero requiere toda su atención; ha aprendido la habilidad, pero todavía no la domina. Finalmente, y es la finalidad del esfuerzo, tenemos la competencia inconsciente. Todos esos pequeños patrones que ha aprendido de forma tan concienzuda, se armonizan en una suave unidad de conducta. Ahora ya puede escuchar la radio, disfrutar del paisaje y mantener una conversación al mismo tiempo que conduce. Su parte consciente fija el objetivo y lo deja al inconsciente para que lo lleve a cabo, liberando su atención para otras cosas.
Si usted practica algo el tiempo suficiente, alcanzará esta cuarta etapa y creará hábitos. En este punto la habilidad se ha convertido en inconsciente. Sin embargo, los hábitos pueden no ser los más efectivos para realizar esa tarea; nuestros filtros pueden habernos hecho perder alguna información importante en nuestro camino hacia la competencia inconsciente. Supongamos que usted es un jugador pasable de tenis y quiere mejorar. El entrenador lo habrá estado observando y empezará a pedirle que cambie cosas como el juego de piernas, la forma de sostener la raqueta y la forma en que la mueve. En otras palabras, habrá tomado lo que para usted era una
sola pieza de conducta (como pegar un drive), lo habrá desmenuzado en algunos de sus componentes y lo reconstruirá de forma que usted pueda mejorar su drive. Usted dará marcha atrás en las etapas de
aprendizaje hasta la incompetencia consciente y tendrá que desaprender antes de reaprender. La única razón para esto es la de construir nuevas opciones, modelos más eficaces.
Lo mismo pasa en el aprendizaje de la PNL. Nosotros ya tenemos habilidades comunicativas y de aprendizaje. La PNL le ofrece depurar sus habilidades y le da más opciones y más flexibilidad para usarlas.

Las cuatro etapas del aprendizaje tradicional son:
1. Incompetencia inconsciente
2. Incompetencia consciente
3. Competencia consciente
4. Competencia inconsciente

Aprender será ir del número 1 al 3.
Desaprender es ir del número 4 al 2.
Generar un hábito será ir del 3 al 4.
Reaprender es ir del número 2 al 4 con más opciones.

El aprendizaje como creación/imitación de modelos, lo inverso al modelo tradicional. En tanto seres humanos, todos tenemos disposiciones naturales para aprender. Para muchos, este proceso se vuelve más lento con la edad. Para otros, el aprendizaje continúa incólume, sin disminuir durante toda la vida.
Cuando crecemos, aprendemos solos a caminar y a hablar estando con personas que hacen estas cosas. Día a día, realizamos actos (intentamos dar nuestros primeros pasos), comprobamos nuestros resultados (las continuas
caídas), y según esto, modificamos o cambiamos los actos (nos apoyamos en sillas y en seres humanos). En pocas palabras, esto es aprender mediante la imitación de Modelos. A medida que nos hacemos mayores, tendemos a interpretar este proceso natural de aprendizaje como una serie de pequeños «éxitos» y «fracasos». Con la colaboración forzadora de  nuestros padres y compañeros, empezamos a anhelar los «éxitos» y temer
los «fracasos». Parece que debido a este miedo a «hacer mal las cosas», más que por cualquier otro motivo, aprendemos a inhibir nuestros procesos naturales de aprendizaje. Mark Twain dijo una vez que si la
gente aprendiera a caminar y hablar de la misma forma como le enseñaron a leer y escribir, todos seríamos cojos y tartamudos. 
¿Cuáles son, entonces, las diferencias entre la forma como aprendemos naturalmente y las formas que no funcionan tan bien? Puede ser útil comparar este proceso natural con los primeros estudios sobre la
creación de modelos que realizaron John y Richard.

Cómo comenzó la creación de modelos de la PNL
Cuando John Grinder y Richard Bandler se conocieron y trabaron amistad en la Universidad de California en Santa Cruz, en 1972, John era profesor de Lingüística, y Richard cursaba su último curso de psicología en la misma Facultad. Richard estaba muy interesado en la terapia Gestalt. Había realizado un estudio y grabado algunos videos de Fritz Perls en sus sesiones de trabajo, para su amigo Bob Spitzer, propietario de la editorial Science and Behaviour Books (Libros sobre ciencia y comportamiento). Posteriormente este material sirvió de base para un libro titulado Eyewitness to Therapy (Testigo ocular de una terapia).
Bob Spitzer tenía unas propiedades cerca de Santa Cruz, que solía alquilar a  sus amigos. En aquella época estaba viviendo allí Gregory Bateson, y Richard se fue a vivir a una casa vecina dentro del mismo vecindario. Richard
comenzó a dirigir sesiones semanales de Gestalt, cobrando cinco dólares por noche a cada participante. Se puso de nuevo en contacto con John Grinder, y lo interesó lo suficiente en la Gestalt como para decidirse a participar en
estos grupos. 
Cuando llegó John, se sintió fascinado. Richard sabía que era capaz de dirigir con éxito grupos de Gestalt, pero quería saber exactamente cómo lo hacía y cuáles modelos eran eficaces. Hay una gran diferencia entre tener una
habilidad y saber explícitamente cómo se tiene éxito con ella. John y Richard hicieron un trato: Richard enseñaría a John cómo realizaba la terapia Gestalt, y John enseñaría a Richard qué era lo que estaba haciendo. De
modo que John iba a las sesiones del lunes por la noche y observaba a Richard; Richard, a su vez, indicaba lo que creía eran modelos importantes mediante diferentes entonaciones de la voz o movimientos de los ojos.
John aprendió muy pronto; le llevó dos meses develar los modelos que usaba Richard y, al mismo tiempo, ser capaz de imitarlos. John llevó lo que llaman un grupo de «repetición de milagros» los jueves por la noche. La gente conseguía con John los mismos milagros en sus vidas los jueves por la noche que otros habían conseguido los lunes con Richard. 
Richard se dedicó entonces a observar y grabar en video un curso de formación de un mes de duración a cargo de Virginia Satir en Canadá para terapeutas de familia. Richard ya conocía a Virginia y habían entablado cierta
amistad. Durante el programa,  Richard estaba aislado en su pequeña sala de grabación, unido solamente por los micrófonos que estaban en la sala de clase.
Tenía auriculares separados; mientras con el de una oreja atendía los niveles de grabación, con el otro escuchaba música de Pink Floyd. En la última semana Virginia propuso una Situación y preguntó a los participantes cómo podían tratarla según el material que ella les había dado durante el cursillo. Los asistentes parecían atascados; Richard irrumpió en la clase y Solucionó el problema con éxito. Virginia dijo: «Esto es exactamente ». Richard se encontró en la extraña situación de saber más sobre los modelos terapéuticos de Virginia que cualquier otra persona sin haber tratado conscientemente de aprenderlos. John había dado forma a algunos modelos de Virginia Satir a través de Richard y los había explicitado. La eficacia de ambos Iba en aumento; esta vez lo hicieron en
tres semanas en vez de emplear dos meses.
Ahora tenían una doble descripción de una terapia efectiva; dos modelos complementarios y contrastables: el de Virginia Satir y el de Fritz Perls. El hecho de que fueran científicos, totalmente distintos y el hecho de que no
hubieran compartido amigablemente la misma habitación los convertía en ejemplos especialmente valiosos. Las pautas terapéuticas que tenían en común estaban mucho más claras porque sus estilos personales eran
completamente diferentes. 
Continuaron su trabajo e imitaron los modelos de Milton Erickson, incorporando una rica colección de modelos hipnóticos. El proceso de crearse modelos imitando las habilidades de personalidades famosas en negocios, educación, salud, etc. es extraordinariamente productivo, y ha crecido con rapidez tanto en los campos abarcados como en su perfeccionamiento desde los primeros días.
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METAPROGRAMAS
HISTORIA DE LOS METAPROGRAMAS

Los metaprogramas emergen como parte de la PNL a fines de los años 70. Un número de patrones fueron inicialmente creados por Richard Bandler como formas en que la gente mantiene coherencia con otros programas
menores. Investigaciones posteriores de Leslie Cameron, David Gordon, Robert Dilts y Maribeth Meyers, ayudaron a definirlos como programas que guían y dirigen otros procesos.

QUÉ SON LOS METAPROGRAMAS DE LA PNL
Específicamente, definen típicos patrones en las estrategias o estilos de pensamiento de los individuos, grupos o culturas. Los metaprogramas nos muestran como, diferentes personas con la misma estructura cognitiva en lo referente a sus estrategias, terminan con resultados tan divergentes.
Por ejemplo, dos personas pueden compartir una estrategia de decisión del tipo V ➞ K (sentimientos derivados de una construcción o recuerdo visual). No obstante, una de ellas puede decir: “Veo distintas imágenes, y elijo la
que siento que es mejor para mí”. Por otro lado, la otra persona, puede quejarse diciendo: “Veo distintas
imágenes, y luego me siento confundido por ellas”.
Los metaprogramas tratan de explicar por qué estas personas tienen respuestas tan distintas ante la misma estrategia. Como al tener las mismas estrategias, obtienen diferentes resultados, la diferencia proviene
de patrones que están fuera de dicha estrategia, lo que es lo mismo que decir, que el patrón de decisión es “meta respecto a” la estrategia (o programa interno), y de ahí, el nombre de metaprograma. 

LOS METAPROGRAMAS COMO FILTROS
Los metaprogramas y las submodalidades determinan la calidad de la relación entre las experiencias y la información que está siendo representada en una estrategia en particular. Determinan también dónde
ponemos nuestra atención, operando finalmente, como un filtro más. Quizá hayas conocido a alguien que para participar de una actividad cualquiera, necesita contar antes con toda la información posible sobre el
particular, y que quizá hasta llegue a postergar la actividad por considerar que la información reunida le resulta insuficiente. O a alguien que pueda estar cómodo en cualquier lugar, sin preocuparle demasiado cómo sea, pero que, en cambio, da mucha importancia a quiénes están allí y a los vínculos que se establecen. O a quienes, a la
inversa, no les preocupa tanto la gente que encuentren pero son muy exigentes respecto de los lugares a que concurren. Características como estas y otras que analizaremos a continuación, están definidas por programas internos denominados metaprogramas.
Nos muestran los filtros que deciden cómo será nuestra actitud ante la vida, a qué damos atención preferente, qué privilegiaremos y qué ignoraremos dentro del cúmulo de información que constantemente recibimos. 
Los metaprogramas deciden cómo formamos nuestras representaciones internas; con base a ellos hacemos nuestras elecciones. Nos dan la pauta interior que decidirá, qué consideraremos agradable y qué desagradable,
cuáles serán nuestros puntos de referencia, qué consideraremos beneficioso y qué desfavorable o peligroso, ya que agrupan las experiencias y recuerdos conforme a estructuras fijas. 

IMPORTANCIA DE LOS METAPROGRAMAS
Es evidente entonces la importancia de su conocimiento, tanto respecto de uno mismo como respecto de los demás. Desarrollaremos aquí la información teórica; el verdadero conocimiento vendrá, como en todo, con
la práctica y la observación atenta de nuestro interlocutor, así podremos predecir su actitud ante la vida, ante sí mismo y los demás, su comportamiento y sus elecciones. Este conocimiento mejorará notablemente la comunicación, pues el conocimiento de los metaprogramas es como una clave de llegada a los demás.

NEUROCIENCIA DE LOS METAPROGRAMAS
Los metaprogramas son bloques de programas básicos que determinan nuestra personalidad, o más bien los aspectos externos de nuestra personalidad . Se manifiestan claramente en la fisiología, y son condicionantes los unos de los otros, es decir, se encuentran anclados. Nos comportamos, nos movemos, adoptamos posturas, gesticulamos, en función del uso arraigado de nuestros metaprogramas.
Hay que observar los movimientos, posturas, gestos, predicados, etc., para poder identificar el metaprograma que opera. Estos filtros son las manifestaciones más superficiales y a la vez más inconscientes de
nuestro sistema de procesamiento interno que en su conjunto determina la personalidad del individuo.
Una vez que la información procedente del exterior llega al córtex para ser procesada, pasa en primer lugar por los filtros de los metaprogramas, a continuación recorre los sistemas de criterios, creencias y valores, los
cuales han sido previamente construidos en torno al “rasgo principal” del individuo, que está directamente relacionado con el conjunto de traumas emocionales profundos e inconscientes que marcaron a la persona en sus
primeros años de vida. Esta podría ser una aproximación al mecanismo de funcionamiento de los
procesos mentales dentro del sistema integrado de la personalidad. Es bien cierto que, a estas alturas, no deberíamos permitir que los árboles nos impidieran ver el bosque, o lo que es lo mismo, que por querer comprender y simplificar los programas mentales, llegásemos a la especialización simplista de la ciencia oficial. Mantengamos permanentemente en nuestra mente que el hombre es un sistema “autodesarrollante”, y que como tal hemos de tratarlo.

POLARIDAD DE LOS METAPROGRAMAS
Es importante tener en cuenta, al considerar los diferentes metaprogramas que, como en todos los aspectos que conciernen al ser humano, nada es totalmente blanco o negro; los casos extremos son los menos comunes,
aunque siempre hay uno o varios metaprogramas dominantes, que a veces incluso pueden ser incongruentes entre sí, lo que origina contradicciones internas. Otro aspecto importante es que el estado emocional y las diversas
etapas de la vida de la persona es determinante en el uso de unos metaprogramas, con preferencia a otros. No hay unos metaprogramas mejores que otros; todo va a depender de las circunstancias de las personas, el tiempo y el lugar. 


Título del Artículo: Metaprogramas
Autor : Axel Persello
Publicada por: IAFI Argentina
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El Nuevo Código de la PNL – Por Michael Carroll / Barcelona, España el 04 de Febrero de 2018 

Mucha gente piensa que la PNL ha dejado de desarrollarse cuando John y Richard se separaron. Entonces mucha gente piensa que la PNL es algo estático que fue solamente desarrollada entre los años 1972 y 1974 principalmente en John y Richard. Sin embargo ellos tuvieron diferentes roles cuando hicieron que emerja el código clásico de la PNL. 
Como bien se sabe, Richard puso mucho énfasis para que la PNL surgiera, sin embargo John Grinder fue el cerebro de todo esto, el que le dio una estructura y una parte académica para que todo siguiera adelante.
Si estudias PNL en muchos sitios, te enseñarán simplemente lo que sucedió hace muchos años y como sabemos John y Richard dejaron de trabajar en conjunto en el año 1979. Puedes imaginarte que hay un doctor que solamente aplica aquello que fue desarrollado hasta el 79, o por ejemplo tu compras un ordenador y el mismo
solo tiene la información hasta el año 1979. De igual forma si compras un coche o ropa que sólo se usó hasta el año 1979.  También puedes quedarte como un niño que nació en el año 1979, médicos que sólo estudiaron hasta esa fecha. Tecnología de 1979, todo hasta esa fecha. Esto puede sonar un poco loco, pero es lo que mucha gente hace con PNL. 
Afortunadamente la PNL ha continuado desarrollándose y haciéndose muy creativa y muy efectiva. Es eso justamente lo que da lugar el nuevo código de la PNL. Por ello compartimos con mucha gente maravillosa, en el CFIpnl, la formación en código clásico en primer lugar para poder acceder más adelante a las herramientas del nuevo código de la PNL. Después que se separan John y Richard, John da un paso hacia atrás.
Estuvo trabajando unos 7 u 8 años de locura en todo esto. imagínate que estás haciendo algo y te das cuenta que debes hacerlo todo de nuevo. Sin embargo recordemos que John es la cabeza, el cerebro que está detrás
de la PNL y quien proveyó el código, la estructura y el contenido que está detrás de la PNL.
Entonces el se da cuenta que cometió una serie de errores. Si el pudiera hacerlo de nuevo, lo podría haber modificado, podría haber cambiado diferentes puntos que se han creado.
En la PNL clásica, si piensan el proceso de cambio a través del cual el cliente transitará, si lo pensamos desde la perspectiva del coaching, el cliente llega atorado y necesita cambiar algo en su vida y entonces cuando están
pensando en el cambio, piensan en objetivos y en qué es lo que pueden conseguir en ese aspecto en el que están estancados. Así desde la posición del problema, el cliente comienza a pensar en la solución, cuál será la misma
a nivel objetivo. Ahora bien, hay dos desafíos en esta lógica:

1) la primera es que la persona está muy, muy atrapada en el problema. La mente consciente está crónicamente limitada en pensar en otras opciones y lo mejor que puede hacer la persona es pensar en la lógica del problema y comenzar a pensar en algo diferente o algo mejor que ese problema. No tiene nada básico, nada heurístico, simplemente debe ser algo mejor que el problema. Eso es lo que pasa en el coaching, que la persona sube a penas
un poquito, pero sigue trabajando en ese nivel lógico del problema y John piensa que esto es muy limitante y ese fue el primer desafío con el que se encontró John en el código Clásico de la PNL.
2) Entonces también se da cuenta que no hay nada respecto de la ecología y esto es un segundo desafío desde la perspectiva limitante, así por ejemplo; si viene un cliente, como en muchos casos, muchos de ellos piensan en un objetivo o una solución, pero que suele no estar en ecología con todas las partes y por ello puede surgir un
conflicto. La solución del problema puede parecer correcta pero quizás desde el punto de vista de lo que la sociedad, la empresa, etc. piensan de ti. Todo lo que pasa en el sistema está pendiente de ti. Hay dos cosas pues, primero que la mente consciente está muy enfocada en encontrar la solución y numero dos, no hay una
perspectiva ecológica de la solución desde ese abordaje.

Podríamos agregar una tercera y es que: John mira alrededor a toda la gente que se dedicaba a la PNL (que el había creado) y encontró algo muy bueno e importante y fue que mucha gente que era muy buena como
practitioner en PNL, que el mismo había entrenado y que eran muy buenos generando cambios en la personas con las que trabajaban (de hecho con código clásico se pueden conseguir grandes resultados con uno mismo y
con otros) (pero volviendo a los años 80’s), resulta que muchos practitioner eran buenos ayudando a otros pero no eran capaces de aplicarse los patrones a ellos mismos. Esto implica una vida incongruente pues es una
PNL para otros pero no para sí mismos…
También el código clásico está muy enfocado en el comportamiento, en cambiar el comportamiento, entonces John se da cuenta, que si da un salto hacia arriba, por encima del comportamiento está el “estado”, entonces comienza este proyecto con Judith Delozier, como un nuevo estilo de la PNL, que es una continuación natural del código clásico pero corrigiendo unos pocos errores que se cometieron en el código original.
Entonces John comenzó a desarrollar patrones para que los practitioner comenzaran a trabajarse y a desarrollarse a sí mismos. Entonces esto sería efectivo si los practitioner fueran congruentes consigo mismos al igual que los
patrones. Esto es como la hipnosis, no puedes comprender la hipnosis si no eres capaz de entrar en trance tú mismo.
Con el código nuevo es lo mismo, si no logras entender los patrones, a no ser que los practiques contigo mismo y logres ser congruente contigo y con los patrones. Entonces da la oportunidad a los practitioner de generar esos
cambios y ser congruentes y entonces entender la magia en que puede convertirse la PNL.
Grinder quería algo en la cual la mente consciente no sea la que domina el proceso de cambio, entonces él desarrolló una serie de patrones en los que el proceso, permite a las personas conectar con su mente inconsciente.
Hay muchas formas de hacerlo, pues el inconsciente es en este caso el que provee el resultado objetivo óptimo.
Así en el practitioner con código nuevo, se cubrirán todos estos denominados juegos del nuevo código que es cuando uno consigue un estado de alto rendimiento desde el cual el inconsciente encuentra las nuevas opciones y recursos para generar cambios. Antes de hacer una intervención con nuevo código, tú sabrás que va a ser
diferente, realmente diferente, pero no sabes el cómo hasta que tú estés dentro del contexto.
Desde 1985 John se une a Carmen Bostic St. Clair, quien se convirtió en la co-cradora del nuevo código de la PNL. Luego se une a ellos Michael Carroll, pero esto no es historia; como todavía se está trabajando en desarrollar
nuevos patrones, tu puedes ser parte de la historia y realmente que la gente se una y comience a divulgar lo que es esta PNL alrededor del mundo pues hay muchos desafíos, y lo que encontramos hoy en el mundo no puede ser
abordado con la PNL clásica. Los desafíos técnicos modernos, incluso no pueden ser abordados con técnicas de otra época.
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Es un artículo sobre cómo liberarse de los estados no deseados que lo absorben.

Si ha estudiado PNL, sabrá que ‘estado’ es una premisa clave dentro del campo. En el Código Clásico de PNL, los practicantes hablan de «gestión de estado» o «control estado» como una forma de tratar situaciones en las que
falta un estado de recursos. Administrar y controlar su estado es un proceso mental consciente similar a la
fuerza de voluntad. Si tiene que administrar su estado o controlarlo, no está experimentando la «elección del estado».
En el nuevo código de la PNL, nos enfocamos en la «elección del estado» para que un individuo no esté trabajando conscientemente en la administración o el control de los procesos biológicos inherentes al estado.
En el nuevo código de la PNL tenemos patrones y formatos que biológicamente crean un resultado diferente cuando una persona no tiene una opción con su estado.
Si ha leído artículos anteriores de Michael Carroll, sobre el nuevo código de PNL, donde escribió acerca de los juegos ‘del nuevo código de PNL’ diseñados para crear un ‘estado de alto rendimiento’ para usar en cualquier
contexto donde se busque alto rendimiento; podrá darse cuenta que antes de la intervención, el cliente puede haber tenido un desafío en el contexto del deseo de un estado de alto rendimiento, o la persona puede estar
experimentando un nivel de éxito en el contexto pero buscar diferentes opciones que surgirán de un estado de alto rendimiento. Ahora me gustaría presentarle un proceso diferente diseñado para intervenir cuando un cliente carece totalmente de cuotas de elección del estado para una de las dos circunstancias citadas a continuación:

a) Un estado que envuelve al cliente tan rápido que se atasca en el estado
debido a la velocidad con que lo ingresaron. La rabia y el miedo son ejemplos
del estado de movimiento rápido.
b) Un estado que se le cuela al cliente tan lentamente que no detecta el
cambio de estado hasta que se absorbe en él, y también se queda atascado.
La depresión es un ejemplo de construcción de estado lento que se acumula
en un estado sin recursos muy intenso.

El patrón llamado Santuario creado por John Grinder y Carmen Bostic St Clair está diseñado para detectar el punto desencadenante más antiguo del estado no deseado y conectar el punto desencadenante a un santuario
diseñado y construido por el cliente. 
El resultado del patrón del Santuario se dará cuando el cliente experimente una situación en la que se encontrarían sumergidos en el estado no deseado de acceso automático al estado del santuario. Los pasos del santuario se detallan a continuación. 

SANTUARIO
1. A partir de la 3ª posición, el cliente desarrolla una representación visual y  auditiva de sí mismo en el estado en el que desea tener opciones de ingreso, independientemente del contexto. Si el estado es extremo, es posible que
tenga que hacer un trabajo adicional para ayudar al cliente a acceder a la tercera parte de manera limpia.
2. Desde tercera posición, ubique un espacio de santuario a aproximadamente dos metros del espacio no deseado. El santuario será un espacio impenetrable donde estarán presentes todos los recursos que faltan en el estado no deseado y más aún. El cliente puede construir su santuario como lo desee, incluyen metáforas como personajes históricos o mitológicos, animales, colores, música, mentores, armaduras o, por supuesto, ellos mismos en una posición extremadamente ingeniosa. Ahora tiene dos espacios (el espacio del santuario y la ubicación del
estado sobre el que el cliente desea elegir) ubicados en el piso.
3. Ingrese al santuario, construya el santuario intensificando las submodalidades de VAK y cualquier otra cosa que el cliente busque para darle al santuario desde X. Usted construye las cualidades y recursos útiles
en el santuario. 
4. De un paso al costado del santuario y sacuda completamente el santuario. El cliente sensibiliza su cuerpo por lo que son plenamente conscientes de la cinestesia que experimentan en su estado regular, el estado en el que
generalmente se encuentran antes de perder la opción al estado no deseado.
5. Desde la posición de arriba, el cliente camina lentamente hacia el estado no deseado, y en el momento en que sienten la primera sensación asociada al estado no deseado, lo sacuden y saltan al santuario. Repita esto 3 veces

Un profesional capacitado con habilidades avanzadas de calibración generalmente detectará cuándo el cliente experimenta el primer toque del estado no deseado antes de que el cliente lo sepa. En este caso, el
practicante instruye rápidamente al cliente para saltar al santuario. Es importante reconocer en el patrón Santuario, que el cliente no camina hacia el estado no deseado con los recursos activados. Deben sacudir
completamente el santuario para que puedan detectar la representación quinestésica más temprana del estado no deseado. Si caminan con recursos, no estarán sensibilizados con el desencadenante más temprano del estado
no deseado que es el propósito de la intervención. En este patrón, el cliente tampoco ingresará en el estado no deseado, al emparejar la cinestesia más antigua con el santuario, el cliente ahora tendrá la opción de estado.
En resumen, una distinción clave en el nuevo código es la «elección de estado» en comparación con el estilo de «voluntad» del control de estado inherente en el Código clásico. Todos conocemos las limitaciones de la fuerza de voluntad. Los estados de alto rendimiento de los juegos del nuevo código, se aplicarán en contextos
específicos en los que se desea un rendimiento diferente.
El Santuario está diseñado para lidiar con un estado que está presente en todos los contextos y brindará al destinatario la opción de elección del estado,  donde anteriormente lo perdió como resultado de estar engullido, debido a la alta velocidad en la que entran al estado no deseado o a un ritmo demasiado lento donde no detectan el cambio de estado hasta que es demasiado tarde.


Artículo escrito por el co-desarrollador del nuevo código Michael Carroll, traducido al
español por el Trainer Enrique Schwam
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La cadena de excelencia por Michael Carroll
En PNL a menudo escuchará a los practicantes que se refieren a “gestión de estado” o “control de estado”…
En Nuevo Código de PNL, (Grinder / Bostic / Carroll) afirman que la gestión o el control del estado es una proposición defectuosa.

La noción de controlar o manejar el propio estado se suscribe al dualismo mental de Descartes; una teoría que influyó negativamente en los psiquiatras y la profesión médica durante más de tres siglos.
Si está controlando o administrando su estado, está pensando demasiado sobre lo que debería ser un proceso natural que es su estado. Una de las presuposiciones clave publicadas en la PNL clásica en la década
de 1970 es que «la mente y el cuerpo son un sistema vinculado». Con lo que sabemos ahora sobre cómo funcionan los seres humanos, la presuposición puede actualizarse para “la mente y el cuerpo son parte del mismo sistema”.
Entonces, ¿cómo hacemos para crear estados de excelencia en nuestra vida Sin tener que pensar o controlar nuestras respuestas físicas?
En el nuevo código de la PNL, el estado es un elemento clave de la intervención, mientras que en la PNL clásica, los profesionales con frecuencia trabajan con un nivel conductual que es de un nivel lógico inferior al del
estado. Una de las presuposiciones claves, utilizadas frecuentemente por John Grinder es “el problema nunca es el problema, el problema es el estado en el que el cliente entra en el contexto del problema”.
Cuando tiene elección del estado, tiene acceso a recursos para ayudarlo a superar lo que alguna vez fueron problemas. Hay muchos estados diferentes de excelencia, por ejemplo, podría tener un estado muy concentrado para tareas académicas, que será diferente a un estado de alto rendimiento en tareas deportivas o estado de relajación profunda.
Si está completamente absorto en el estado apropiado para la tarea, es más probable que se destaque en la actividad. Tenemos una variedad de formas de acceder a estados de excelencia en PNL. En Código clásico de PNL, el anclaje se utiliza con frecuencia como una forma de activar y estabilizar un estado de recursos. En el nuevo código de PNL, tenemos formatos que crean e instan un estado de forma más natural que el anclaje que opera con estados históricos. Los juegos del nuevo código están diseñados para crear un estado de alto rendimiento a través del contexto. Tenemos un sistema en el nuevo código, llamado Cadena de Excelencia (Bostic & Grinder 2002) que es una manera simple y efectiva de cambiar de estado. La cadena se enuncia a continuación:
→ Respiración
→ Fisiología
→ Estado
→ Rendimiento

Ahora bien, la Cadena de la Excelencia puede parecer muy simple, sin  embargo, es altamente efectiva. La próxima vez que se encuentre en un estado sin recursos, observe cómo respira, observe su postura. Los estados
sin recursos usualmente tienen ritmos respiratorios irregulares y tensión en el cuerpo. Para cambiar su estado usando el sistema de la cadena de excelencia, retroceda un paso, tome un par de respiraciones profundas por la
nariz y exhale por la boca y luego adopte un patrón de respiración regular desde el diafragma.
Deje que la tensión salga de su cuerpo, estírese un poco para relajar los músculos y pronto se dará cuenta de que ahora tiene elección del estado. La cadena de excelencia se trata realmente de desarrollar altos niveles de
autoconciencia, donde diferentes actividades tendrán diferentes ritmos de respiración y posturas asociadas con dicha actividad, al igual que los estados de los problemas. Cuanto más se da cuenta de cómo respira y de su fisiología, más opciones tiene con su estado.
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De material en audio, provisto como cortesía por el Trainer Sergio Santillana
Artículo titulado y desarrollado por Enrique Schwam. Se toman aspectos de una entrevista,sobre neurociencias, para vincularlo con conceptos de la Programación Neurolingüística… Lic.Enrique Schwam, Trainer con PNL por la Iternational Trainer Academy.

Material obtenido de la entrevista radial del programa “Perros de la calle” que realizó el periodista Andy Kusnetzoff al Dr. Mario Alonso Puig, médico especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, fellow en Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston, miembro de la Academia de
Ciencias de Nueva York y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, ha dedicado gran parte de su vida a explorar el impacto que tienen los procesos mentales en el despliegue de nuestros talentos y en los niveles de salud, de energía y de bienestar que experimentamos. Ponente de HSM Talents, ha sido invitado por
instituciones como el MD Anderson Cancer Center de Houston (Estados Unidos), el Global Leadership Center en INSEAD (Francia) y la Universidad Pitágoras de Sao Paulo (Brasil).

Frase: Psiconeuroinmunología: Lo que el corazón quiere, la mente se lo muestra…

Andy: ¿Cómo es nuestro cerebro desde el punto de vista de la medicina?
Dr. Puig: El cerebro es un órgano que pesa sólo 1 Kg 200 gramos. Pero entraña muchísimos secretos y curiosamente muchos de los descubrimientos que se han hecho en el mundo de las ciencias no llegan a la sociedad. Todo esto nos podría ayudar mucho a saber porque a veces nos enfadamos, nos desesperanzamos, nos
agobiamos.  Lo que intento de alguna manera es traer esa investigación que hay en el mundo de la neurociencia sobre todo en la neurociencia afectiva, para que cualquier persona pueda encontrar claves para gestionar mucho mejor su vida.  Desde muy pequeño, yo tenía pasión por las neurociencias y aunque la cirugía del aparato digestivo fue mi campo de trabajo a lo largo de 26 años, siempre estuve conectado con el cerebro, trabajando 2 años de mi vida en un instituto de investigación en neurociencias. Tengamos en cuenta Andy, que muchas de nuestras emociones tienen un reflejo inmediato en el aparato digestivo. Hay una cosa a la que se llama inteligencia intuitiva a la que se le da muchísimo valor.  Si prestamos atención a esa sensación que se le dice, que se siente en las tripas, es porque hay allí como un mapa de los sentimientos que es el mapa del cerebro, que se llama la ínsula de Rey, está recogiendo constantemente la información del tubo digestivo. 

Andy: habíamos hablado antes con un cardiólogo, que cuando uno está mal del corazón es porque realmente siente algo mal, entonces eso de las entrañas que uno siente, tendría pues una explicación real… no es algo poético el nudo en el estómago? La angustia que se cierra el estómago y uno no quiere comer, etc…
Dr. Puig: lo que dijo ese cardiólogo es absolutamente cierto, así se han identificado 3 cerebros, el que es más conocido está dentro de la cavidad craneal, luego hay un cerebro en el corazón y otro en el tubo digestivo. Para que te des una idea, la hormona más importante en los estados de serenidad, de calma, que es la serotonina, el 90% de la misma se produce en el tubo digestivo… con esto se podría explicar porque muchas veces cuando una persona
está nerviosa y come algo, pues también puede tener esa sensación de calma. Por ejemplo el chocolate, que por otra parte genera la producción de un neurotransmisor que produce entre otras cosas, que nos sea más difícil dormirnos y a estar alertas… Esos 3 cerebros, están conectados, lo que sucede es que a veces se independizan. Cuando se independiza el cerebro del tubo digestivo, la persona tiene una variedad de incomodidades, como es, el llamado Colon Irritable, espasmos, alteraciones en la digestión y muchas veces desde el punto de vista de la medicina, hay opciones muy pobres para que esa persona tenga menos dolencias, sin embargo cuando esa persona reduce su ansiedad, cuando esa persona ve la vida con más ilusión, con frecuencia y de forma natural, aunque
lleve un tiempo, ese tubo digestivo vuelve a sincronizarse, por decirlo de alguna manera con lo que es el tejido cerebral fundamental en la cavidad craneana. 

Andy: ¿Quién manda a quién?
Dr. Puig: es una gran pregunta… Cuando el tubo digestivo se independiza, quien manda en los asuntos del tubo digestivo, es el cerebro del tubo digestivo y el otro, aunque tú digas… yo quiero estar bien… no sucede, pues todo lo que constituye el plexo de Mayer Auerbach, que es el que forma este cerebro y deciden ir por su cuenta, se convierten en rebeldes y generan todo tipo de alteraciones… 

Andy: pero en estas situaciones ¿cómo hace uno para hablarle a ese cerebro?
Dr. Puig: te cuento una historia muy interesante. Viene una señora a mi consulta de unos 50 años de edad, llamada Margarita y que trabajaba, en fusiones y adquisiciones, era la primera vez que venía a mi consulta y llevaba un sobre lleno de pruebas… me miró y me dijo: Doctor… no puedo más… me duele tanto el estómago… lleno 3 años con unos dolores digestivos horribles, me hay hecho de todo, endoscopías, me han dado papillas, radiografías, estoy con dosis máximas de Omeprazol y no se me quita… Dediqué una hora para observar todos los exámenes, todos estaban normales, entonces le hice una pregunta: ¿Margarita, hay algo en su vida que a usted le genere muchas tensión? Le hago de algo sencillo, pero que le ocurra todos los días y que le genere mucha tensión…luego de un silencio por parte de la señora, respondió: ya lo sé doctor… es mi jefe, no lo aguanto… Entonces le dije que ya tenemos el remedio para su estómago… le sugerí que a partir de ahora, cada vez que vaya a su trabajo y vea a su jefe, le va a sonreír, creo que ella me miró pensando que se había topado con el cirujano más imbécil a nivel mundial… y lo primero que me dijo fue: mi jefe no se lo merece… y lo dijo súper
tensa, colorada… y agregó: no me va a salir… entonces le repliqué: pues finja … es que lo que usted me pide es imposible…¿Cuánto tiempo lleva usted con dolor de estómago Margarita? 3 Años…Pasado un tiempo vuelve Margarita a la consulta y me dice, Doctor, de no creer… el primer día tuve que utilizar todos los músculos del cuerpo, para esbozar una tenue sonrisa, pero conforme fue pasando el tiempo ocurrieron cosas muy curiosas. La
Primera es que mi jefe empezó a cambiar, la segunda es que dejó de dolerme el estómago y la tercera es muy llamativa…Pero algo que Margarita no me contó es que tomaba sobrecitos de Almax que es para calmar de forma inmediata el dolor de estómago… y ahora comentó que lo dejó de hacer y se le quitó por completo el dolor de estómago… Entonces dijo…prepárese Dr. que viene toda la oficina…La sonrisa tiene la capacidad de alterar el circuito de la angustia, ya que está dando un mensaje al cerebro de que todo está bien. Si aguantas la sonrisa, el
cerebro necesariamente tiene que hacer algo para adaptarse a ese mensaje, aunque la sonrisa sea fingida…

Andy: sin desmerecer a otras áreas, esta no es una nota espiritual, que te dice que
hay que sonreír y ya, lo está diciendo alguien que es especialista en Harvard y lo
dice desde un sustento científico. No es sólo decir… sonríele a la vida, que la vida te lo devuelve…
Dr. Puig: esto es absolutamente así, la sonrisa auténtica que la descubrió en 1862, Duchenne, es una sonrisa que no es fingida, en la cual el músculo orbicular del párpado, se contrae, es involuntario, esta es la más potente… sin
embargo, incluso fingiéndola, no la sonrisa irónica, sino haciendo ese esfuerzo por sonreír, sin que te apetezca, ese arco que va al cerebro, tiene literalmente, la capacidad de cambiar tu estado emocional, lo mismo que utilizar palabras positivas. En Boston se hizo un estudio, se proyectaron unas fotos, que tenían palabras negativas, a una serie de voluntarios. Debían estar unos minutos observando las palabras negativas. Imaginen: Pozos, Oscuridad, Problemas, dificultades, imposibilidad, etc. se les sacó sangre y se les tomó una muestra de saliva y se hicieron unos análisis mediante la técnica de Radioinmunoensayo, para dosaje de hormonas y se observó el Cortisol, que es la hormona del miedo. Luego se cambiaron las palabras y luego se observó que el Cortisol inmediatamente
bajó…Es decir que nuestras palabras abren espacios emocionales, llaman a determinadas imágenes.
Todo esto nos debería dar mucha ilusión y esperanza pues quiere decir que en la gestión de nuestra cara, la gestión de nuestras palabras, en la gestión de las acciones que llevamos a cabo, está también la gestión de nuestro mundo emocional.

Andy: cuando alguien dice, esta persona se enfermó por lo amargado que estaba, ¿esto sería cierto? Si repetidamente una persona refleja que está triste o amargada o lo que sea, entonces estaría enviando una orden al cuerpo y ese cuerpo con por ejemplo un dolor  de panza durante 3 años lo puede sostener, pero eso en forma
repetida, ¿termina generando una enfermedad? 
Dr. Puig: es literalmente así. La universidad de Harvard, pionera en el mundo en estos estudios ha demostrado que entre el 60% y el 90% de las consultas a médicos generales en el mundo occidental, son debidas a lo que se llaman emociones tóxicas como ser la amargura, la frustración, etc.  Un ejemplo muy clarito es: cuando tenemos estas emociones tóxicas como ser el resentimiento, la ira, la frustración en forma constante, segregamos una hormona que se llama Cortisol, este se acopla a la membrana de los glóbulos blancos, de los linfocitos y otras células que nos protegen frente a bacterias y virus y tumores y no las dejan funcionar. Por eso es más fácil tener un catarro, una gripe, etc. Saber esto nos dará una sensación de soberanía personal, es decir que podemos hacer cosas, para cambiar esos estados. 

Andy: ¿el estrés tiene que ver con eso? Como cuando se dice que se enfermó por estrés, el estrés porque no dormís, estar todo el tiempo nervioso o alerta, ¿tiene que ver con eso?
Dr. Puig: verás, el estrés es el gran desconocido pues cuando oímos la palabra estrés enseguida pensamos que es algo malo, pero el estrés no es otra cosa que la reacción del organismo en su conjunto, ante una perturbación que ha habido. En la perturbación externa, como ir por la calle y ver un animal peligroso o una perturbación interna, como tomarse 27 bollitos y me sube muchísimo el azúcar. Hay una parte de ese estrés que es positiva que se llama Eustrés, por ejemplo vengo a un programa de radio al que vengo muy contento, es algo positivo, pero es
una perturbación en mi vida, yo habitualmente no estoy aquí, entonces en este caso, el estrés hará que esté más concentrado, más atento a lo que dices y a las expresiones de vuestro rostro. Esto es positivo y me ayuda a crecer. Cuando salga de aquí, yo como persona he crecido; sin embargo hay una forma de estrés que se llama Distrés, que es el que te frustra, te amarga y el que te hace daño. Se sabe hoy que la causa número 1 del distrés, es estar hablándonos internamente, en forma constante de una manera, que lejos de ayudarnos, lo que nos está, es bloqueándonos… nunca lo vas a conseguir, sé que es imposible, sé que eres un torpe, te faltan títulos académicos, etc. etc. Se ha podido fotografiar mediante la tecnología de Resonancia Magnética, observando qué áreas del cerebro se iluminan cuando una persona que ha sido hábilmente atrapada por “engaños psicológicos”, comienza a generarse estas conversaciones internas y se ha demostrado por ejemplo cambios importantísimos en el riego sanguíneo al cerebro. 

Andy: tendría que mentirme como hace Margarita… vos podes… ¿aunque no me lo crea?
Dr. Puig: esa es una gran pregunta, nosotros vivimos en espacios de la realidad, lo que vemos es sólo una parte de lo que es, No cabe duda que la vida tiene partes feas y partes muy duras y negarlas, es negar la realidad. Lo único es que, junto a esa parte de la realidad que no nos gusta, podemos también buscar esa parte de la realidad que existe, es decir, esto no funciona, esto no hay… ergo, ¿cómo podría hacer que funcione? Ten en cuenta que donde nosotros llevemos nuestra atención, van nuestras emociones y se hacen más reales para nosotros.
Si sólo estamos enfocados en los aspectos negativos de las cosas, llega un momento, literalmente, en el que aunque haya algo positivo y valioso, no lo podremos ver, es imposible. La percepción es una construcción cerebral,
entonces si estoy filtrando todo lo positivo, al final creeré que vivo eso.

Andy: si y uno lo cree y por allí el que está alrededor tuyo te lo dice, mira, tienes esto y esto y tú no lo puedes ver…
Dr. Puig: naturalmente que sí, hay lo que se llama un sesgo de atención. Hay personas por ejemplo que viven un mundo de oportunidad, no niegan la realidad de ciertos temas ni tampoco la posibilidad de oportunidades y hay
personas que viven constantemente en un mundo de amenazas y en el mismo espacio físico, pero no en el mismo espacio mental.  Claro, si yo vivo en un espacio mental de amenaza, ni seré emprendedor, ni trataré a la gente con afecto pues veré enemigos donde no los hay. Este es el caso de la profecía auto cumplida. Para el que ve oportunidades, encontrará dificultades, tendrá que lidiar con las mismas, pero no llevará toda la atención al problema, sino a la búsqueda y a la solución, con lo cual es mucho más probable que la encuentre.

Andy: pero eso no es genético, no tiene que ver con la mentalidad de decir, voy para adelante…? Hablaba ayer con un amigo que cuando tenía sus 20 fallecieron ambos padres, al que le pregunté cómo salió delante de esa situación y él me contestó: es que no miro para atrás, cuando ya dejé algo o pasó algo, no miro para atrás, miro adelante y sigo para adelante. Pero por ejemplo yo, si miro para atrás, soy como más melancólico, es como es cada uno… entonces, ¿puedo cambiar o es inherente a la personalidad?
Dr. Puig: esa pregunta se la han planteado los científicos a lo largo de muchos años y sobre todo cuando se descifró el genoma humano, de una relevancia muy importante.
Fundamentalmente podemos decir a grandes rasgos, que el 40% es  genético y el 60% es no genético.
Dicho esto, tenemos que añadir un nuevo elemento. Quién hubiera pensado hace unos años, que los estados emocionales de la persona podían afectar al material genético? (esto no se podía hablar en Harvard, parecía que hablabas de algo esotérico). Hoy hay una ciencia de peso, sólida y más que conocida, llamada epigenética, que demuestra que los estados emocionales de las personas movilizan ciertas hormonas, moléculas de la emoción, que
interactúan con la membrana de las células, que tiene material genético y provocan que unos genes, se queden dormidos y otros despierten. Imaginen el impacto de esto. Hay genes, que es fabuloso que despierten, genes
relacionados con neurotransmisores, asociados con la inteligencia y otros que es muy interesante que sigan dormidos, Oncogenes. Significa que una vez que se descubrió la epigenética tampoco podemos decir 40%
y 60%, como decía Ortega y Gacet, el ser humano no es un participio, es un gerundio, no estamos hechos del todo, nos vamos haciendo.
        
Andy: entiendo que uno forzándose a tener gestos positivos y a pensar en palabras positivas, hablarse a uno mismo de manera positiva, pueda generar ciertos efectos, mi pregunta es: eso no es a corto plazo? El cerebro en algún momento, así como las cucarachas se adaptan a nuevos insecticidas, no se da cuenta que lo estás queriendo engañar, que esa sonrisa es falsa, que el sentimiento profundo está más arraigado que lo que pueda remover esa
sonrisa? 
Dr. Puig: lo primero que debemos entender es que esto es un proceso, no es que una persona finja una sonrisa, no estamos hablando de una sonrisa irónica, caso Margarita, estamos hablando de un acto real, aunque todavía no
le salga porque todavía no tiene esas emociones. Lo que hay que entender es el proceso. Ahora bien, la pregunta es: realmente el cerebro puede cambiar? Recuerdo, que al estudiar medicina, tenía 19 años y una profesora de psicología, un poco dura la mujer, decía que a los 7 años la personalidad está totalmente definida, yo me quedé un poquito sorprendido. Pero hoy sabemos que el cerebro es plástico, entonces la neuroplasticidad tiene dos componentes: (1) una es la conexión de nuevas neuronas y otro (2) la generación de nuevas neuronas a partir de las células madre.
Podemos generar entre 500 y 1000 neuronas a partir de células madre y esto quiere decir que cuando nosotros estamos buscando el lado positivo de la vida, sin negar que hay, otro muy duro, muy doloroso o desfavorable, estamos cambiando la estructura física del proceso, estamos influenciando en, para qué va a servir el nuevo tejido cerebral. Las células madre tienen que vi ajar un milímetro, hasta el hipocampo y de allí
en 21 días se han convertido en nuevas neuronas, estas nuevas neuronas de  la memoria y el aprendizaje, reestructuran toda nuestra personalidad pues tienen conexiones a la corteza cerebral también.
Todo esto quiere decir que de algún modo estamos en el fondo reinventando nuestro cerebro y si conforme va pasando el tiempo, aunque seguimos con nuestras caídas y repetimos que esto es una tontería, pero lo retomamos, el cerebro realmente, físicamente, cambia y de pronto de manera natural, comienzas a ver con especial facilidad, aquello de la vida, que sí está bien, con lo cual tu forma de relacionarte con la vida será distinta, te relacionas mejor, con más alegría. Niegas el problema? No, pero le da más peso a la oportunidad.

Andy: pero es un ejercicio difícil, parece fácil, porque si tiene bronca y tienes que ir y reír, para que no sea irónico y sea en serio, tengo que sobreponerme a esa bronca y decir… qué tal como está usted? etc. etc. entonces es como que el orgullo y el resentimiento, te provoca una enfermedad a vos, no es hacia la otra persona lo que está diciendo el Dr. Puig, entonces una bronca o algo guardado que uno no se puede sacar de encima, cuando se insulta al aire y
cuando le pegas una trompada a una pared o grita, es como que se lo saca de encima.
Dr. Puig: eso es cierto en tanto una sensación de liberación, lo que se ha observado es que cuando se utiliza con frecuencia ese canal, el tejido cerebral dedicado a la expresión violenta de las cosas, aumenta.
Quiere decir que hay un camino y que no es tan sencillo… quien pretenda expresarlo así, se referiría a algo casi mágico… 

Explicación de conceptos de la PNL desde las Neurociencias
Lic. Enrique Schwam, Trainer especialista en PNL por la Iternational Trainer Academy

En la página 1 y 2 se hace referencias a los 3 cerebros, son avances de la ciencia que identifican un cerebro central principal, en la cavidad craneana y luego otros 2 en el corazón y sistema digestivo, por la complejidad del sistema neuronal de los mismos que podría asimilarse a un cerebro. Estas son partes del cuerpo y pueden tener un funcionamiento independiente, inconsciente, que puede llegar a desincronizarse por expresarlo de algún modo.
En PNL, asumimos que al menos hay dos partes, una consciente y una inconsciente y entonces se proponen patrones que nos permiten alinear esas partes en lo que se denominan niveles lógicos, lo cual ayuda a que todas las partes en conflicto, se fusionen o al menos logren coordinarse.
Sobre este tema, el presente artículo presenta el ejemplo de Margarita desde el abordaje del Dr. Puig. Para más información al respecto lo invito a leer el artículo sobre Conflicto de partes de Michael Carrol, que figura en www.cfipnl.com.
También se menciona la idea de que habría como un mapa de los sentimientos que es un mapa del cerebro.
Cabe destacar que en la epistemología de la PNL, se describe un modelo muy claro y preciso de cómo la persona aprende el mundo, tanto externo como interno. Allí se puede entender en detalles como se forma el mapa mental.
El tema de la sonrisa auténtica que la descubrió en 1862, Duchenne, sostiene que haciendo el esfuerzo por sonreír, sin que te apetezca, ese arco que se forma en la boca, que se proyecta vía aferente hacia al cerebro, tiene literalmente, la capacidad de cambiar tu estado emocional, al igual que el hecho de utilizar palabras positivas.
Tanto el tema de la sonrisa como el de las palabra positivas, en PNL sería similar a la utilización de patrones, a partir de los cuales, vivenciamos situaciones a nivel del cerebro de todo nuestro cuerpo (integración en VAKOG) que no es otra cosa que vivir una experiencia real, para cargar luego esos recursos, que están en nuestros
propios circuitos neuronales y/o engrama psíquico, logrando con estos recursos, sobre escribir o desviar el circuito negativo, colapsándolo o bien puenteándolo (según el patrón que utilicemos), para lograr al final del proceso, un cambio deseado positivo.
La sonrisa es algo que se puede generar voluntariamente, lo cual involucra además nuestra cinestesia, por otra parte, las palabras, tal como se refiere el Dr. Puig, pueden cambiar los niveles de cortisol (efecto en la fisiología), abrir espacios emocionales, llamar a determinadas imágenes.
Quiere decir en términos del propio Dr. Puig, qué en la gestión de nuestra cara, la gestión de nuestras palabras, en la gestión de las acciones que llevamos a cabo, está también la gestión de nuestro mundo emocional.
Existen en PNL numerosos presupuestos básicos que se condicen con todo esto y también propone modelos como ser patrones lingüísticos, que desde la gestión de palabras, genera cambios incluso en condiciones físicas de las personas. 
En la página 4 el Dr. Puig explica de manera sintética pero con gran claridad, como las emociones afectan la inmunología como la endocrinología del organismo. A su vez, expresa “Saber esto nos dará una sensación de soberanía personal, es decir que podemos hacer cosas, para cambiar esos estados”. Soberanía personal, término que podría relacionarse con la existencia de recursos en el propio cliente, para gestionar cambios de estados y de condiciones. Las cosas que podemos hacer en PNL, son poderosas, aplicando tanto patrones del código
clásico como del código nuevo.
Luego en la entrevista se hizo referencia al estrés del siguiente modo: Se sabe hoy que la causa número 1 del distrés (el estrés negativo), es estar hablándonos internamente, en forma constante de una manera, que lejos de ayudarnos, lo que nos está, es bloqueándonos… nunca lo vas a conseguir, sé que es imposible, sé
que eres un torpe, te faltan títulos académicos, etc. etc. ¿Podemos interpretar esto desde la PNL? Seguro que sí.
Hay diálogo interno y podríamos incluso calibrarlo frente al cliente mediante lo que llamamos clave de acceso ocular, entre otras formas.
Algo más que podemos decir y observar respecto a esto, es como una persona claramente, según su propio mapa lingüístico y mapa mental, en general, hace lo que llamamos, violaciones al metamodelo, lo cual como sabemos se puede desafiar con patrones lingüísticos para desnaturalizar lo que el mismo trae como sigue:

Nunca lo vas a conseguir…
¿Nunca? O bien ¿qué cosa específicamente nunca conseguirás?
Sé que es imposible…
¿Cómo lo sabes?
Sé que eres un torpe…
¿Cómo específicamente eres torpe? 

Si el cliente utiliza todos los patrones de Milton para comunicar algo desde el inconsciente, entonces habrá que calibrar bien, para saber dónde cavar para encontrar el oro. Por ello es más simple desafiar los nombres y verbos que están presentes en la presentación de ese cliente.
Les dejo para que asocien lo que sigue, a partir del estudio científico de resonancia magnética y la observación del cambio en el riego sanguíneo al cerebro: ¿Qué sería en PNL, lo que el Dr. Puig hace referencia, en la página 4,” al
decir “cuando una persona ha sido hábilmente atrapada por engaños psicológicos”…?
En la página 5, se puede identificar los que sería el supuesto extraído de Alfred Korzybski “El mapa no es el territorio” a partir de los siguientes dichos: “nosotros vivimos en espacios de la realidad, lo que vemos es sólo una parte de lo que es, No cabe duda que la vida tiene partes feas y partes muy duras y negarlas, es negar la realidad”
Justamente por mecanismos del modelado universal en PNL, eliminación, distorsión y generalización, es que cada persona accede al mundo por su singular proceso epistemológico, generando y modificando constantemente su mapa mental, ya sea antes o después del Primer Acceso (FA).
Entonces dados mapas mentales variados, pero dividiéndolos en esta caso en, digamos, positivos y negativos, en términos quizás, de más o menos funcionales, saludables a lo mejor, surge la pregunta en la entrevista, sobre la posibilidad de cambio o si se trata de una personalidad ya establecida, formada…
El Dr. Puig responde a esto con: Ten en cuenta que donde nosotros llevemos nuestra atención, van nuestras emociones y se hacen más reales para nosotros.   La PNL sostiene que “una intención bien formada dirige vuestra atención para que puedan ver sentir y escuchar de un modo diferente respecto al F2 de la epistemología”.
Desde tercera posición yo pondría a Margarita a que pregunte: ¿qué le falta a esa Margarita en su mochila para ir y volver todos los días feliz de su trabajo? Consideremos que los tipos y niveles lógicos, dependen de la posición perceptual de la persona que está haciendo la clasificación.
El primer acceso, es el punto donde tomas consciencia de tu propia experiencia y por ello es que una persona, luego del Primer Acceso (FA), en el nivel lingüístico (F2), puede que tenga una imagen diferente de cómo sería la respuesta a esa pregunta, con lo que de hecho está siendo su experiencia en el momento de la consulta. Entonces, hay una discrepancia entre estos elementos. Jerarquía Icónica se refiere normalmente a una representación visual que es un símbolo que representa una clase de cosas. Por ejemplo un símbolo de STOP. Esta representación visual, representa una clase de experiencia. Si el FA es donde está la experiencia, cuanto más cerca está la intervención del Agente de Cambio, hacia la experiencia directa, más cerca estará de generar efectos, ya que activamos archivos en las personas que estamos contactando y al mismo tiempo se hace una nueva experiencia.
Para mí, la epistemología es la representación de base que nos guía cuán cerca podemos llegar a la experiencia directa. 
Le dejo la linda tarea de expresar lo que le pasó a Margarita, desde la epistemología de la PNL, diferenciando qué cosa es FA, F1 y F2 y cómo desde este esquema se produjo el cambio en ella. Continuando con el Dr. Puig, el sostiene: “Si sólo estamos enfocados en los aspectos negativos de las cosas, llega un momento, literalmente, en el que aunque haya algo positivo y valioso, no lo podremos ver, será imposible. La percepción es una construcción cerebral, entonces si estoy filtrando todo lo positivo, al final creeré que vivo eso”.
De hecho en PNL existen filtros de todo tipo, acabamos de ver unos párrafos antes, filtros que son las propias transformaciones neurológicos F1 y las transformaciones lingüísticas F2, como así también los conceptos de modelado universal. La PNL en este sentido asegura que los cambios son posibles y en la práctica lo
demuestra primero con patrones del código clásico y considerando la anterior reflexión, captada en mi formación directa con el Dr. John Grinder, cuanto más cerca del FA, intervengamos, mayor efecto, más rápido y duradero serán los cambios. Esto se logrará mejor con aplicación de patrones y juegos del código nuevo, con
casi pura participación inconsciente en el proceso. La respuesta que dio el Dr. Puig a la pregunta sobre si son posibles los cambios, hace referencia a un programa que estaría en los genes, podríamos decir que nos
pre-existe, ahora bien, habría un 40% de no genético, puede ser lo fenotípico, lo adquirido, que bien podemos abordarlo desde el propio modelo que propone la PNL, sin embargo y para sorpresa de todos, los descubrimientos de la epigenética, nos hablan de la posibilidad de modificaciones por lo menos en el estado de los genes
de permanecer “dormidos o de despertar” lo cual ya nos habla de un cambio de programación.
Con esto respondemos también a las inquietudes del entrevistados, acerca de si los cambios son duraderos o bien, el hecho de que estuviéramos engañando nuestro cerebro con palabras pero que luego podría haber una suerte de recidiva. (pag. 6, ejemplo de las cucarachas).
Ahora bien, ¿Cómo conectan en las neurociencias, las palabras, el lenguaje con lo orgánico, como se relacionan, como se influyen? De la entrevista escuchamos lo que sigue: “la neuroplasticidad tiene dos componentes: (1) una es la conexión de nuevas neuronas y otro (2) la generación de nuevas neuronas a partir de las células madre.
Podemos generar entre 500 y 1000 neuronas a partir de células madre y esto quiere decir que cuando nosotros estamos buscando el lado positivo de la vida, sin negar que hay, otro muy duro, muy doloroso o desfavorable, estamos cambiando la estructura física del proceso, estamos influenciando en, para qué, va a servir el nuevo tejido cerebral.
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 Matías Freigo explica sobre la programación neurolingüística y su incidencia en la vida diaria.

Para Matías Freigo, la materia “Mediación”, con la que culminaba su carrera de Derecho en la Universidad Nacional de Mar del Plata, fue la que lo convenció de que, ante un conflicto humano, no se trata de definir quién tiene razón. “Ahí vi que a veces el conflicto se presenta entre dos personas con sus necesidades insatisfechas, y a
veces incompatibles entre sí”, afirma este abogado que de inmediato viró el timón y se metió en las arenas de las neurociencias y el “neuroliderazgo”.
De paso por Tucumán, donde con su colega y socia Mariana Chicco participaron de la Semana de la Ingeniería que organizó la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Freigo dialogó con LA GACETA acerca de la neurociencia, este paradigma que, en sus palabras, consiste en entender el marco de coherencia entre el lenguaje, la
emocionalidad y la corporalidad. 

¿Qué es la programación neurolingüística?
Tratamos de entender cómo el sujeto construye su realidad subjetiva y se relaciona con el entorno, tanto en la toma de decisiones en el diseño de objetivos como en el fortalecimiento de las relaciones. Partimos de un análisis biológico de nuestro sistema nervioso, y lingüístico porque se entiende que el lenguaje es el ámbito a partir del cual las personas pueden construir mapas mentales o representaciones de la realidad.
 
¿Y el “neuroliderazgo”?
A partir de 1979 se empiezan a hacer estudios con un escáner de resonancia magnética funcional, que permitía observar cómo se activa eléctricamente el cerebro frente a diferentes estímulos. Precisamente, el neuroliderazgo se plantea el estudio que se hacía sobre temas clásicos de liderazgo, llámese toma de decisiones, creatividad, empoderamiento, desarrollo del potencial, pero esta vez medible científicamente, estudiándolo a partir de nuestra biología neural, empezando por estudiar lo que era medible, cuantificable, del cerebro. Y a partir de ahí se empiezan a desarrollar herramientas, principios y métodos que permitían a las personas entrenar su potencial en esas áreas que trascienden todas las carreras.
El gran aporte es, justamente, la posibilidad de medir y de poder explicar la realidad humana subjetiva: empezamos a ver qué tanto impacto tiene cierta publicidad, o la repetición de ciertas noticias para la generación de un hábito… Podemos medir lo cotidiano, entenderlo desde lo que es nuestro cerebro.

¿Hay tensiones con el psicoanálisis, en cuanto a que se pone énfasis en la
voluntad, relativizando el poder del inconsciente?
-Hemos dado conferencias en la Facultad de Psicología y hemos planteado que se ha demostrado que la mente tiene injerencia, condiciona, modifica y genera impacto en la parte biológica estructural. Es decir, cómo podemos recablear el cerebro a partir de una estructura de pensamiento. Pero también podemos plantear lo contrario: cómo desde la construcción de ese cerebro también se modifica la estructura del pensamiento. En realidad, son disciplinas complementarias, que vienen a abordar una  misma problemática, pero, justamente, desde un marco conceptual diferente. Sin embargo, no son contradictorias. Porque la neurociencia también plantea la existencia
de procesos automáticos, de generación de hábitos inconscientes. O al momento de abordar la toma de decisiones, lo que entendemos como atajos heurísticos; es decir, la capacidad de pensar, sentir y actuar en modo automático no consciente. 

¿Cómo impactan estas nuevas ideas en las empresas argentinas?
Con mi colega Mariana Chicco hacemos intervenciones en el área de Recursos Humanos. Por ejemplo, estamos aplicando mindfullness en empresas en las que el nivel de estrés genera gran reactividad: y una práctica de cinco minutos en el área comercial provocaba mayor creatividad y receptividad empática por parte de las personas. Las empresas están incorporando estas prácticas porque no tienen impacto económico. Eso es lo interesante, no requieren incorporación de tecnología. 

– ¿Ha encontrado obstáculos en empresas?
Como todo cambio, a veces hay resistencia, en particular entre aquellas empresas  que de algún modo se sienten conformes con lo que han logrado. En la neurociencia, la palabra conformidad es nuestro principal enemigo a vencer. Pero el ir incorporando intervenciones graduales, o ir testeando, facilita estos procesos.

– ¿Qué ejemplo operativo me puede dar?
Fuimos contratados en cadenas hoteleras para gestionar una baja en el índice de conflictividad. Cinco minutos fue lo que requería. Empezamos a gestionar la modificación en las formas del lenguaje. Vimos que la cultura estaba definida con un criterio competitivo y no colaborativo. Y empezamos a incorporar prácticas que hasta en la forma de plantear los objetivos tuvieran matrices que pusieran el foco no sólo en el cumplimiento de la tarea sino también en el fortalecimiento del equipo en el proceso. Hay empresas que, en esta búsqueda de competitividad, ponen el foco en lograr los objetivos, cumplir la meta, aumentar las ventas. Y con estas herramientas planteamos que un equipo de alto rendimiento no sólo contempla cumplir las metas, sino fortalecerse en el proceso. Quizás, empezar a demostrar la importancia de la emocionalidad en los equipos fue uno de los elementos más simples que pudimos aplicar. Esto se ha utilizado también en el Modelo de Negociación de Harvard, donde se utiliza el llamado “método de conversaciones difíciles”, por el cual cambia el paradigma desde donde se habla. Pero todas estas herramientas prácticas sólo son posibles si entrenamos lo que se denomina el “estado de presencia”, la
capacidad de receptividad y de flexibilidad.

– ¿Cómo concilia esta cultura colaborativa con la esencia competitiva del
capitalismo?
Es el planteo de Edward de Bono. El hecho de necesitar competir requiere de otro. Porque es imposible un ser humano que viva aislado. Pero lo que planteamos es si la competencia nos motiva, en un contexto en el que todos conocemos las reglas del juego, a querer superarnos. Lo que se complementa ahora, y es justamente lo que
tratamos de aplicar desde la neurociencia, es que la práctica de la competencia en sí no es mala. Es lo desmedido de la competencia lo que la hace disfuncional. Y es lo colaborativo lo que hace sustentable el ecosistema en el cual las competencias se pueden desarrollar. El ejemplo más claro es el del fútbol: si no tengo otros 10 jugadores, no puedo ser Messi. Y si no tengo alguien con quien medirme, necesito de otro que realmente me desafíe, porque de lo contrario eso me llevaría al estancamiento.
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Elementos de Epistemología de la PNL
  • Contribuciones a una Epistemología de la PNL

Parte I
PROLOGO

Tratándose la PNL de una disciplina tan joven, apenas 40 años, encontré que la misma es increíblemente práctica, pero a partir de sus propios creadores, pude darme cuenta, y en particular a partir de una conversación personal con John Grinder, que si bien el mismo tiene una profunda curiosidad sobre el futuro de este saber y si bien escribió el libro sobre epistemología Wispering in the wind junto a su esposa Carmen Bostic, la PNL está alejada del ámbito académico y científico por diversas razones y situaciones históricas de los creadores.
Pude experimentar el efecto que el relato sobre la PNL o bien su aplicación genera en mucha gente, puede leer sobre PNL en internet y lo que mucha gente opina al respecto. Muchas veces de manera despectiva y descalificatoria, además pude conversar con profesionales del ámbito académico y también me encontré muchas
veces con desprecio. 
En lo personal estudié mucho al respecto, apliqué los patrones y me formé para ser formador y por mi profesión y mi curiosidad, en base a lo expresado es que me motivé a indagar sobre la fundamentación de la PNL, como un primer paso para luego llevar a cabo una investigación seria que me permita comprobar aspectos
diversos de este saber y traer luz sobre los diferentes dichos de legos en la materia como así también practicantes, maestros, formadores, mentores y hasta de sus propios creadores.

INTRODUCCION
A continuación haré un recorrido por diversos autores, respecto a sus enfoques sobre los fundamentos de la PNL y sobre los supuestos que cada uno de ellos enuncia.
Joseph O’connor y John Seymour sostienen:
El estado de mantener los sentidos orientados hacia el mundo exterior se llama, según la PNL, EXTERIORIZACION. Sumergirse profundamente en sus pensamientos para recordar, concentrarse en su interior, sentirse, verse y escucharse, es una buena expresión para describir el estado que en PNL, se llama
INTERIORIZACION. Entonces, se puede acceder a recursos inconscientes de manera directa induciendo y utilizando un tipo de interiorización conocida como trance. La mayor parte de estudios sobre los trances y otros estados alterados de consciencia, se pueden hacer en un marco terapéutico puesto que todas las terapias
emplean, en alguna manera, el trance. Todas acceden a recursos del inconsciente de distintas maneras. Cualquiera que esté realizando asociaciones libres en el diván de un psicoanalista está realizando una interiorización, al igual que alguien que esté desempeñando un papel en terapia Gestalt. La hipnoterapia emplea el trance de
manera explícita. 
El trance ofrece una oportunidad para resolver problemas porque soslaya la parte consciente y pone al alcance los recursos inconscientes. La mayoría de los cambios se producen en el plano inconsciente y se proyectan hacia afuera. En PNL existe un modelo de lenguaje sobre un modelo de mundo con lo cual se generó un Metamodelo que permite desafiar procesos de filtrados que los humanos hacemos al percibir e interpretar el mundo. Este metamodelo habla de significados  precisos. Por otra parte los co-creadores de la PNL, establecen lo que sería como un reflejo, contraste o complemento del metamodelo que lo llamaron modelo Milton, el cual está diseñado, por el contrario a la precisión del metamodelo, con un lenguaje vago e impreciso. Este último es una forma de usar el lenguaje para inducir y mantener el trace, con el fin de poder contactar con recursos escondidos de
nuestra personalidad. Adopta la forma en que funciona la mente de manera natural.
El trabajo del terapeuta Milton Erickson, (recomendado por Gregory Bateson a los cocreadores de la PNL, Grinder y Bandler), se basaba es unas cuantas ideas que hoy constituyen según O´cconor y Seymour presuposiciones de la PNL, a saber: 

1. El agente de cambio o terapeuta respeta la parte inconsciente de la mente de sus
pacientes.
2. Se supone que hay una intención positiva detrás incluso de la conducta más
extraña y los individuos toman en cada momento las mejores opciones que pueden.
3. En algún momento las personas disponen de todos los recursos necesarios para
hacer cambios.

La PNL no se desarrolló siguiendo unos pasos lógicos, y no es fácil de describir. Intentar describir la PNL de forma lógica es como intentar describir un holograma separándolo en pedazos, siendo así que cada pedazo contiene su totalidad. A continuación vienen unas reflexiones finales y más especulativas sobre la PNL y su posición en nuestro mundo. Creemos que la PNL es el paso siguiente de la psicología. Se la ha llamado Nuevo paradigma de aprendizaje y Nuevo lenguaje de la psicología. Como modelo estructurador de la experiencia humana, se la puede considerar como un paso tan significativo como la invención del lenguaje. Como mínimo, es un poderoso proceso
que irá generando formas de alcanzar resultados excelentes en una amplia gama de campos. Como trata de las experiencias subjetivas y de la comunicación, trata, a la vez, de todo y de nada. Gregory Bateson describió la PNL como el primer acercamiento sistemático a aprender a aprender; es la primera epistemología aplicada.
Aprender ya no es suficiente, aprender a aprender es esencial. Hay tanto que aprender y tan poco tiempo para hacerlo. No sólo ganamos conocimientos y técnicas más rápidamente, sino que el tiempo en que lo realizamos es cada vez menor. Estamos en un viaje que va evolucionando, de lento a rápido y aún no hemos encontrado nada que nos frene. Están produciéndose grandes cambios. El noventa por ciento de todo el saber científico se ha acumulado durante este último siglo.
La actitud y la visión del mundo que nos ha dado la ciencia y la tecnología están profundamente asimilados a nuestra cultura, y han tenido profundos efectos en nuestro mundo interior.
La ciencia se ha desarrollado mediante unas series sucesivas y controladas de experimentos sobre la naturaleza para intentar formular leyes matemáticas y teorías. El hombre que ya no se considera a sí mismo parte de la naturaleza; el experimentador, debe quedar fuera de la naturaleza, de su experimento. Y no admite que su experimento cambia la naturaleza o influye en el resultado, porque ello supondría que rebasa el requisito de objetividad. Para intentar obtener un resultado objetivo, se requeriría otro experimentador que controlara al primer experimentador, lo que crea una progresión imposible e infinita.
Desde este punto de vista, tratamos a la naturaleza como si fuese una máquina, con leyes impuestas desde fuera, en vez de hacerlo como si fuese un organismo. Una máquina es, por sí misma, enteramente predecible; en teoría, todo lo que hay que hacer es descubrir las reglas y todos los mecanismos.
El conocimiento en este sentido, se separó de la experiencia; se convirtió en algo que se aprende de segunda mano, un cuerpo abstracto de teorías que existe independientemente del estudioso y en constante crecimiento. Todo lo que importaba era el producido final, la teoría, no la experiencia de aprendizaje.
Esta forma de objetivar el conocimiento limita de forma radical el tipo de conocimientos a los que se puede acceder, Llevado al extremo; las emociones, el arte y las relaciones humanas se devalúan, justamente porque se basan en la experiencia subjetiva. Las leyes científicas ya no parecen estar relacionadas con el mundo real de la experiencia humana. 
Las teorías científicas son metáforas sobre el mundo, no son verdad, son una forma de pensar acerca del mundo, de la misma forma que un cuadro es una forma de representar un paisaje. Estamos dándonos cuenta ahora muy rápidamente que nuestra forma de pensar sobre el mundo hasta el momento ha sido muy útil en unos aspectos, pero catastrófica en otros. La metáfora de un mundo predecible y objetivo ha sido amenazada por las teorías
físicas cuánticas; cuanto más profundamente se investiga, más claro queda que el observador es tanto una parte integrante de cualquier experimento científico como que produce un efecto en lo que observa. La luz actúa como partículas o en ondas, dependiendo del tipo de experimento que realice. No se puede señalar nunca de
forma exacta dónde hay una partícula ni cuándo está ahí. El mundo es, fundamentalmente, indeterminado. La física cuántica está desplazando el universo mecánico de su puesto de metáfora científica predominante.
Las nuevas investigaciones e ideas sobre sistemas teóricos y el estudio del orden y el caos, nos muestran que incluso en sistemas sencillos no se pueden tener en cuenta todas las variables, y que pequeñas variaciones pueden cambiar todo el sistema. Es el principio de una revolución, es cambiar toda nuestra forma de ver la naturaleza.
El caos es el azar predecible, que se puede reducir al llamado efecto mariposa, nombre que recibió después de una conferencia del meteorólogo estadounidense Edward Lorenz titulada «¿Creó el batir de las alas de una mariposa del Brasil un tornado en Texas?». Lorenz había estado usando un programa simulador del clima por ordenador y, cansado de manejar cifras astronómicas, pensó que no pasaría nada si redondeaba los pequeños decimales: las consecuencias de esos pequeños decimales en el clima le dejaron anonadado. Un pequeño cambio en el lugar
adecuado puede tener consecuencias incalculables, lo que no hace sino subrayar el hecho de que toda la naturaleza es un sistema y no algo ajeno a nosotros en donde podamos realizar experimentos impunemente.
Como sostiene Gregory Bateson en Steps to an Ecology of Mind: «La falta de una sabiduría sistematizada siempre tiene un castigo».
Estas nuevas metáforas científicas nos permiten ser, de nuevo, parte de la naturaleza. De la misma forma, la PNL en tanto metáfora nos comunica, otra vez, con nuestra experiencia subjetiva y expresa la naturaleza sistemática de nuestras experiencias internas.
Conocemos actualmente la complejidad del mundo exterior y algo del impacto que nosotros, observadores invisibles, producimos en ese mundo exterior. Las consecuencias de nuestra forma de pensar son reflejadas fielmente por el mundo exterior; el universo es una máquina interactiva perfecta. Lo que pensamos de él es
lo que obtenemos; si queremos cambiar el mundo, debemos cambiarnos primero a nosotros mismos. Tenemos que explorar y cambiar nuestras experiencias internas si queremos influir y modificar el mundo exterior de forma cuerda.
Siendo la PNL el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva, nos permite explorar en nuestro interior, puesto que es un estudio de cómo hacemos modelos. No toma los modelos que hayamos podido hacer para confundirlos con la realidad. Como forma de alcanzar la excelencia, se va infiltrando e influyendo en
muchos campos; de alguna manera, cuando el proceso haya terminado, la PNL podría dejar de existir como disciplina separada y se asimilaría a la vida cotidiana, de forma similar al maestro que alcanza sus objetivos haciéndose innecesario, porque a partir de entonces los estudiantes pueden aprender por sí mismos.
La PNL es parte de un movimiento que va creciendo de forma constante; un movimiento que intenta actuar en el mundo de forma más efectiva empleando las habilidades y conocimientos que tenemos con gracia, cordura y equilibrio. Podemos aprender mucho de la máxima balinesa que dice: «No tenemos arte, sólo intentamos
hacer las cosas lo mejor que podemos».
Estamos descubriéndonos a nosotros mismos y nuestra capacidad de despertar en un mundo maravilloso de infinitas sorpresas.
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Construyendo una epistemología de la complejidad
Carles Porcel – Artículo del 07 de Abril de 2004

Este artículo está basado en la transcripción de la primera parte del taller del mismo título que impartí en Barcelona, el 10 de marzo de 2001, con motivo de las Primeras jornadas españolas de PNL, organizadas por la Asociación Española de PNL, de la que Carles Porcel es miembro fundador. Al ser una transcripción, se notaran cambios de énfasis que corresponden a la dinámica del grupo. No se incluye el ejercicio práctico del taller.
Dado el público al que se dirigía era bastante heterogéneo, desde formadores profesionales de PNL hasta personas si ninguna formación en PNL, procuré mantener un nivel de simplificación que, justamente, no es especialmente adecuado para el tema. Es más, si lo lee algún interesado en filosofía, verá que hago algunas generalizaciones poco exactas. Pero es una limitación que asumo en aras de promover el estudio y comprensión de la epistemología en aquellas personas que desconocen su existencia.
En primer lugar voy a definir “la palabrota” epistemología. Sinónimos son teoría del conocimiento y gnoseología, palabras todas ellas del ámbito de la filosofía (de la ciencia). Mi formación académica inicial es filosofía. Hace años pensaba que, a pesar de que me parecía muy interesante, filosofar era “pensar en las nubes”. Desde hace
tres años he aprendido que disponer de una epistemología rica, depara frutos prácticos insospechados; filosofando de forma centrada, se puede pensar la vida cotidiana de forma útil.
Podríamos definir la epistemología como la ciencia que trata de los fundamentos del conocimiento. Preguntas del tipo ¿cómo sabemos lo que sabemos? ¿cómo lo fundamentamos ese saber? ¿cómo llegamos a saber que el mundo es de determinada manera? ¿porqué pensamos eso y  no otra cosa?, etc. son preguntas epistemológicas.

Para poner ejemplos relativamente sencillos en términos vitales. Si vivimos el mundo como un lugar peligroso o lo vivimos como un lugar de amor, esas experiencias son saberes epistemológicos, porque de alguna manera planean sobre todo lo que nosotros “sabemos”. Desde el momento que para nosotros definimos que el mundo “es” peligro, visceralmente, cognitivamente, etc. prácticamente todo lo que procesemos serán en esos términos o serán reflejos de ese saber epistemológico. Justamente por que suele ser un conocimiento que está en segundo plano, o tercer
plano, suele ser difícil de detectar y llevamos nuestra atención a los síntomas, no al fondo.
La epistemología de la PNL clásica, está formada por las presuposiciones (p. e. toda conducta tiene una intención positiva, no todo nuestro pensamiento es consciente, etc.). Bandler y Grinder cuando crearon la PNL, formularon un principio de epistemología, formada con otras epistemologías previas. Por ejemplo la sistémica (a
través de Gregory Bateson), cibernética, semántica general, etc. A los fundadores de la PNL les interesaba el cómo, no el porqué, con lo cual la epistemología de la PNL se ha quedado en esa referencia.

Uno de los aprendizajes más importantes que he realizado, ha sido darme cuenta que saber el porqué funcionan las cosas puede ser sumamente importante. Eso es cierto en determinadas situaciones. Si estoy trabajando en un negocio para optimizarlo o si estoy trabajando con una persona para hacer un cambio, etc. y la cosa no funciona me puedo dedicar a probar técnicas e intentar usar diferentes patrones. Pero también me puedo preguntar porqué no funciona, que sentido tiene todo eso para obtener el resultado que obtengo, a qué información no estoy
prestando atención y puede ser relevante, etc.. Esto es especialmente importante para entender la importancia práctica de la epistemología. Si creamos un modelo de lo que ocurre más rico, tendremos más probabilidades de entender con más precisión porqué no estamos consiguiendo lo que nos proponemos y qué podemos hacer al respecto. 
Voy a simplificar muchísimo con dos ejemplos genéricos de epistemologías para contrastarlas y poder percibir la importancia fundamental de este nivel. Un modelo de epistemología general será la platónica y la otra la constructivista-sistémica. 
La platónica la podríamos definir como la epistemología del Ser. Es decir, las cosas son como son, yo soy como soy y no puedo hacer nada al respecto. Platón definía al mundo en dos partes. El mundo del Ser, de lo que es inmutable y el mundo de las apariencias. La primera es la verdadera y es donde están las Ideas de Verdad,
Bondad, Amor, etc. inmutables, eternas, etc. Son independientes de la existencia del ser humano. La segunda son las apariencias, el burdo reflejo de las Ideas transcendentes, pero no son reales, sino ilusorias.
Nuestra cultura bebe directamente de la cultura platónica. Hacia el siglo V, en pleno auge del cristianismo, la Iglesia buscaba una fundamentación filosófica de la religión y los dogmas que se estaban creando. Y la filosofía platónica les ayudó mucho a construir la “epistemología” cristiana. 
Al otro lado vamos a poner la epistemología constructivista-sistémica. Tiene que ver con afirmaciones del tipo “nuestros pensamientos son construcciones nuestras”, “el mapa no es el territorio”, “la realidad tiene
diferentes niveles de complejidad”, etc. Ejemplos de estas escuelas serían la PNL, la Gestalt, etc.

Vamos a hacer comparaciones entre las dos epistemologías para percibir lo importante que es tomar en cuenta los resultados de cada una de ellas en diferentes ámbitos.

Desarrollo personal

En la epistemología platónica, simplemente no existe tal concepto. Si miramos a nuestra sociedad, nuestras familias, eso de cambiar no existe. Si quieres dejar de fumar, lo tienes difícil. Si tienes una depresión, no se puede hacer nada. Como mucho te tomas unas pastillas.
Claudio Naranjo tiene una expresión que me encanta a este respecto. Decía “nuestra cultura [la occidental] tecnológicamente es muy avanzada, pero emocionalmente es subdesarrollada”. Tenemos muchos coches, ordenadores, satélites, etc. pero cuando nos enfrentamos con nuestra propia evolución personal no sabemos qué hacer. 
Que yo sepa, la expresión de desarrollo personal, tiene decenios. Es un concepto relativamente nuevo. Y eso puede ser un índice de porqué tenemos dificultad para evolucionar; no tenemos tradición de ello. Seguramente con todo este desarrollo personal que venimos haciendo los interesados en la PNL, lo que estamos es creando una revolución personal y social, puesto que el desarrollo personal no está incluido en los presupuestos de nuestra
cultura. Si miramos la epistemología constructivista-semántica, el desarrollo personal sí que está incluido. Pero estas epistemologías en Occidente son muy recientes. Freud, hace tan sólo hace unos cien años que impartió su discurso sobre su tesis del inconsciente en la Academia médica de Viena y fue totalmente despreciado.

Mente-cuerpo
En la epistemología platónica se hace una distinción clarísima entre mente y cuerpo. Una excelente muestra de ello es Descartes, uno de los paladines del racionalismo, que propugnaba la separación de la mente y del cuerpo; tú piensas una cosa y tu cuerpo hace otra. Tu “cabeza” y tu “cuerpo” son dos partes absolutamente diferenciadas y conectadas por la glándula pineal (según Descartes). En cambio en las epistemologías constructivistas-sistémicas el cuerpo y la mente son diferentes aspectos de las misma realidad totalmente conectadas. De ahí que se utiliza la
expresión cuerpo-mente, no como algo separado sino como una unidad.
¿Qué implica eso en términos de salud? En una epistemología platónica-cartesiana, ¿qué es lo que cura? Las medicinas, los médicos, las terapias, etc. Desde una perspectiva sistémica-constructivista lo que cura viene del interior y hay ayudas externas. La salud es un estado psíquico-físico en continua construcción y mantenimiento. Y no es un asunto baladí. Si nos fijamos en nuestro sistema sanitario está basado en una epistemología cartesiana: el sujeto es “paciente”, lo que curan son las medicinas y terapias, etc. con todos los problemas que conlleva: abuso de
medicamentos, nula responsabilidad de la salud de la persona por el propio sujeto, etc.

Ecología
Desde una perspectiva platónica, si existe un efecto pernicioso, entonces vamos a “resolver” ese efecto. Y lo normal es “tapar” ese efecto, como si el contexto y las causas implicadas en que se ha producido ese efecto no fuese importante. Por ejemplo las vacas locas. Hay gente que se sorprende de ello. Y dice que es debido a los piensos de origen cárnico. Aunque ello fuera cierto (hay otras hipótesis de otros causantes), una manera sistémica de verlo, es conocer las presuposiciones de nuestro sistema de producción alimentaría y cómo funciona: producir mucho, a bajo precio y sin importar la calidad.
Otro ejemplo. En un pueblo de Valencia se habían detectado un incremento notable de trasplantados de riñón. Investigando se dieron cuenta que estaba provocado por los altos niveles de nitratos en el agua potable. Esas substancias provenían de los agricultores que abonaban sus naranjales con nitratos de origen sintético y pasaban
a los acuíferos. Y de estos al agua potable. La forma “normal” de tratar ese problema es actuar sobre el síntoma, es decir si cada vez hay más gente con problemas renales, hay que invertir más dinero en el sistema sanitario y buscar más donantes de riñón. Pero los elementos que causan el problema permanecen iguales, con lo que ese problema se mantendrá e incrementará. Con todo lo que eso significa en términos de sufrimiento humano y gasto económico.
Un planteamiento ecológico sería, por ejemplo, realizar una campaña de educación ambiental para hacer a la gente (usuarios urbanos y agricultores) conscientes de las repercusiones de la agricultura química, promover una agricultura sostenible, por ejemplo recogiendo la parte orgánica de las basuras para transformarlo en compost
y abonar naturalmente el campo y no contaminar las aguas, etc. Y se obtendrían beneficios adicionales como una reducción del precio de recogida de basuras, menos presión sobre los vertederos, aprovechamiento de recursos, etc. Pero todo ese proceso lo frena una actitud generalizada de nuestra cultura. El de la incapacidad emocional. La mayoría de la gente siente incapacidad emocional, piensa que tiene bajo su poder menos cosas de las que realmente puede realizar. Si un número suficiente de personas pensasen que se puede cambiar todos esos procesos, simplemente los administradores lo harían efectivo.
Como vemos en este caso, los problemas ecológicos no son sólo problemas tecnológicos, como muchos administradores y ciudadanos piensan. Son fundamentalmente problemas de pensamiento, de valoración y de acción individual y social. Y esos problemas de filosofía y comportamiento individual y social son complejos. No existen varitas mágicas simples. Hay que estar muy atento a qué soluciones damos, no sea que nos ocurra como
algunos casos que describe Paul Watzlawick, en los que la solución que damos forme parte del problema. Y este es un asunto epistemológico. ¿Cómo sabemos que esa solución es una buena solución y qué sentido tiene esa solución en su contexto? 

Paz
“Conversaciones de paz entre palestinos e israelíes”. “Vamos a alcanzar la paz.” Pero no se habla de mantenerla. Y la paz ¿será continuar odiándose a muerte pero sin matarse? En este ejemplo de palestinos e israelíes, si intentamos una solución desde una epistemología platónica, lo que se busca es un apaño para que no se maten (o
que se maten con las armas que le vendan sus amigos y sólo sus amigos). Desde un punto de vista sistémico lo que buscaríamos es entender cómo un conflicto entre dos culturas como esas, está durando siglos.
Estos son tan sólo algunos ejemplos de algunas áreas. Podíamos pensar en educación, en negocios, etc. Y podíamos encontrar diferencias notorias de usar una epistemología u otra.
Y ahora vamos a la parte de construir. ¿Cómo construir una epistemología de la complejidad? Pues eso es lo que estamos haciendo cuando evolucionamos, aprendemos PNL, aprendemos nuevas distinciones y modelos, etc. y
vamos más allá de donde estamos.

Dado que nosotros partimos de una cultura y la influencia que tiene esa cultura es muy importante en nuestra forma de pensar y actuar, vamos a darnos cuenta cómo una determinada cultura, imprime determinadas
formas de pensar. Por ejemplo qué papel juega en nuestra cultura la culpabilidad. Porque no en todas
las culturas existe la culpabilidad. En ese sentido me parecía fundamental resaltar el olvido en que había caído la
epistemología, desde que Bandler y Grinder especificaron las presuposiciones de la PNL. Y de hecho muy poca gente se ha dedicado a desarrollar esas cuestiones epistemológicas. Uno de los personajes que lo está haciendo con maestría es John Mc Whirter.
Uno de los grandes contribuidores a las presuposiciones de la PNL, Alfred Korzybski, el de la famosa frase “el mapa no es el territorio”, no ha sido todo lo estudiado que se merece y que valdría la pena retomar. Por ejemplo el uso del gerundio o del infinitivo.
Cuando estamos hablando de creencias estamos hablando en términos de objetos, como quién tiene un bolígrafo, “hay gente que tiene creencias”. Para los que saben PNL, tener un bolígrafo o tener una creencia son cosas muy diferentes. Pero la cuestión es que nosotros, como programadores neurolingüísticos, lo que hacemos es afianzar más esa forma de pensar la realidad, utilizando un lenguaje poco adecuado para cambiar esa forma de creer. En ese sentido, usando la sugerencia de Korzybski, no tenemos creencias, sino que creemos, desarrollamos procesos de creer. A partir de ahí, se me ha ocurrido que podemos transformar nombres sin verbos en verbos. Por ejemplo, “puedes pensar desde esta perspectiva vital”, puedes cambiarlo a “puedes perspectivear vitalmente”. ¿Porqué hacer esto? Porque el lenguaje crea realidad y necesitamos ser cuidadoso con lo que creamos. El creador
de la Semántica general, pretendía delatar ese problema del lenguaje. Especialmente en lo que él llamaba el pensamiento aristotélico, que está muy relacionado con la epistemología platónica.
Alguien podría decirme, p. e.: “tu tienes el metaprograma de la diferencia”. Y yo podría contestar: “¿Dónde lo tengo? ¡qué me registren!”. Si no estamos alerta con este tipo de cosas podemos estar frenando nuestro avance evolutivo en algunos sentidos. Se me han ocurrido algunos ejemplos graciosos. Por ejemplo al preguntar
por el cómo, le podemos llamar comear, al preguntar por el porqué, lo podemos llamar porquear, etc. De esa manera lo que parece estático, lo convertimos en dinámico, es decir le devolvemos su realidad de proceso.
 Para terminar me gustaría compartir con vosotros un descubrimiento que me parece fundamental a nivel de entender la etapa histórica en la que vivimos. Se trata de un libro que me a aportado una comprensión fascinante de lo que estamos haciendo en nuestra cultura en la actualidad. Se trata de El origen de la conciencia en la ruptura
de la mente bicameral, de Julián Haynes. En este impresionante libro se hace un recorrido sobre los últimos 5.000 años de culturas humanas, cuya hipótesis principal es que el ser humano no ha sido subjetivo, es decir no ha tenido conciencia, hasta hace relativamente poco, hacía el siglo V antes de Cristo. La mente bicameral hace
referencia a que antes de esa fecha, los seres humanos no eran conscientes que eran ellos los que pensaban y los que sentían, sino que las voces internas que oían, pensaban que eran de los dioses que les hablaban. En ese tipo de cultura, no existían problemas de engaños, culpabilidad, etc. porque las cuestiones morales surgen a partir de desarrollar la mente subjetiva. No hay una verdad externa y una interna. Por lo tanto no hay nada que esconder.
En estos dos mil últimos años hemos ido desarrollando la conciencia subjetiva hasta el presente que estamos haciéndonos conscientes de cómo construimos nuestra realidad interna. Pero para la mayor parte de nuestros conciudadanos eso es un sin sentido porque nuestra cultura no incluye ese tipo de concepción.

Estoy insistiendo mucho en la importancia de la cultura en la que vivimos para que seamos conscientes de la envergadura de lo que estamos haciendo. Estamos cambiando hábitos, estamos enriqueciendo nuestras relaciones personales, etc. como no lo habían hecho nuestros padres (por lo menos de una forma consciente). Por ejemplo si dejamos de fumar con herramientas de PNL, rápidamente y elegantemente, eso es un hecho realmente asombroso para nuestra cultura, de hecho a mucha gente le cuesta horrores dejar de fumar por los procedimientos habituales. Por ello, creo, que sería muy conveniente que los pequeños o grandes cambios que vamos realizando, le diésemos muchísimo más valor del que le damos, por hacer algo inusual para las estructuras de nuestra civilización.
Resulta curioso (o no tan curioso) que Bandler y Grinder, a pesar de empezar a modelar a Virginia Satir y a Milton Erickson, (terapeutas familiares sabedores de la importancia del entorno familiar y cultural), se hayan olvidado de las cuestiones del entorno de donde venimos, con quien vivimos, etc.
Sin ello podemos perder el rumbo de lo que estamos haciendo y no avanzar, no sólo personalmente sino también como sociedad. Porque muchos de los problemas que tenemos planteados como individuos tiene que ver con la sociedad en la que vivimos y que mantenemos. Y podemos aprender a solucionarlos si construimos un pensar
más complejo y equilibrado que el que hemos recibido de nuestros antepasados. 





BIBLIOGRAFIA
La bibliografía adjunta da una idea clara de cómo formas de pensar complejas se pueden aplicar a cualquier área del conocimiento humano. 
Bateson, Gregory; Pasos Hacia una ecología de la mente; Ed. Lohle-Lumen, Buenos Aires 1998
Capra, Fritjop; La Trama de la vida, Editorial Anagrama, Barcelona 1998
Gleick, James; Caos, Editorial Seix Barral, Barcelona 1998
Hall, Edward; La dimensión oculta, Siglo XXI editores, Méjico 1999
Hall, Edward; El lenguaje silencioso, Alianza editorial, Madrid 1989
Haynes, Julián; El origen de la conciencia en la ruptura de la mente bicamenral, FCE, Méjico 1987
Kuhn, Thomas; La estructura de las revoluciones científicas, FCE, Méjico 1975
Lakoff, G. y Jonson, M; Metáforas de la vida cotidiana, Ediciones Cátedra, Madrid 1991
O’Connor, J. y McDermott, I; Introducción al pensamiento sistémico, Ed Urano, Barcelona 1998
Prigogine, Ilya; El fin de las certidumbres, Taurus, Madrid 1997 
Vygotsky, Lev S.; El desarrollo de los procesos psicológicos superiores, Editorial Crítica, Barcelona 1979
Watzlawick, P. y Krieg, P.; El ojo del observador, Gedisa Editorial, Barcelona 1994   
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